El Mundial, una bocanada de aire para niños aficionados al fútbol en Irán
Teherán, 20 Jun 2026 (AFP) -
En un campo de fútbol de Teherán, un grupo de niños juegan con total despreocupación bajo la atenta mirada de su entrenador, impulsados por el efecto del Mundial y por el fin de la guerra.
"En este momento con la atmósfera de Mundial, todo el mundo se cree experto" en comentar fútbol, sonríe Mohammad Ghiasi, exjugador reconvertido en entrenador, a propósito de sus jugadores, a los que no quita ojo.
La selección iraní, conocida como Team Melli, fue uno de los primeros equipos en clasificar al Mundial 2026, organizado conjuntamente por Canadá, México y Estados Unidos, país que inició junto a Israel una guerra contra Irán en febrero.
Teherán y Washington cerraron el miércoles un protocolo de acuerdo para poner fin a las hostilidades. Pero el resultado de conversaciones más técnicas sobre el asunto nuclear para un acuerdo definitivo sigue en el aire.
Al igual que para sus padres, el fútbol supone para los niños una bocanada de aire fresco.
Estiramientos, pases y disparos marcan el ritmo del entrenamiento, con retratos de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo de fondo.
"El simple hecho de venir aquí durante algunas horas, jugar y alejarse de esta atmósfera y de ese estrés es muy importante", declara a la AFP Niloufar Memari, una ama de casa de 38 años que ha ido con su hijo.
"Sinceramente, hay mucha ansiedad y dudas en este momento", profundiza Zeinab Bahari, cuyo hijo también está inscrito en este centro de formación.
"Pero al menos, gracias al torneo la tensión cae", menciona, en referencia al Mundial.
- "Que el país esté orgulloso" -
El recorrido de la selección iraní en el Mundial está siendo caótico y su participación estuvo en duda hasta el último momento debido a la guerra contra Estados Unidos.
Durante el conflicto, el centro de formación contaba con entre 400 y 500 jóvenes inscritos.
Pero "ahora que Irán disputa este Mundial, gracias a Dios, las inscripciones han aumentado considerablemente", afirma el entrenador Ghiasi, aunque sin dar cifras exactas.
Irán se medirá el domingo con Bélgica en su segundo partido del Grupo G y aspira a superar por primera vez en su historia la fase de grupos, que cerrará contra Egipto el fin de semana que viene.
Eso a pesar de obstáculos como el rechazo de visado a una docena de miembros de su delegación. Eso, sumado al cambio del campamento base de Tucson (Arizona) a Tijuana, en México, ha alterado su torneo.
Dado que sus tres partidos se disputan en suelo estadounidense, Irán está obligada a realizar continuos y cansados viajes de ida y vuelta antes de cada partido.
Pero pese a esos problemas "espero que logren tener éxito y que hagan que el país esté orgulloso", dice Zeinab Bahari, la madre de familia.
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