El OIEA alerta de riesgo de apagón en la planta nuclear de Zaporiyia
Viena, 29 ago (EFE).- La central nuclear ucraniana de Zaporiyia (ZNPP), ocupada por Rusia lleva más de una semana sin conexión eléctrica externa y afronta el riesgo de un apagón total por la precariedad de su suministro eléctrico y la escasez de combustible, advirtió este sábado el OIEA.
La agencia nuclear de la ONU recuerda en un comunicado que tras intensificarse la actividad militar en la orilla norte del río Dniéper, la central perdió el 20 de agosto la línea Ferosplavna-1 de 330 kilovoltios, su única conexión exterior restante.
Actualmente, las instalaciones dependen en exclusiva de sus generadores diésel de emergencia "para proporcionar la electricidad necesaria para las funciones esenciales de seguridad nuclear", principalmente las bombas que enfrían los seis reactores y sus piscinas de combustible gastado.
Según alertó en la nota Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en un momento en que la logística de abastecimiento sufre graves complicaciones, la planta dispone de combustible diésel para solo diez días, un volumen que es "el requisito reglamentario mínimo".
La última entrega al depósito externo ocurrió en marzo y los envíos posteriores se suspendieron por los combates, señala la organización con sede en Viena.
Los inspectores del OIEA desplegados en el terreno no han podido inspeccionar dicho depósito desde 2025 debido a que los operadores de la ZNPP les negaron el acceso alegando motivos de seguridad, añade.
Para evitar un fallo catastrófico, el personal trasladó recientemente varias decenas de toneladas de diésel desde ubicaciones cercanas.
Sin embargo, "sin el restablecimiento del suministro eléctrico externo o sin entregas adicionales de combustible diésel en un futuro próximo, la central podría sufrir un apagón total en aproximadamente diez días", enfatizó Grossi.
El OIEA recuerda que antes de iniciarse la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, la planta de Zaporiyia contaba con diez líneas eléctricas externas.
Ahora, el organismo está negociando con las partes en guerra una tregua local y temporal para que se pueda reparar la única conexión externa que le queda (Ferosplavna-1).
La agencia alerta asimismo de que la seguridad física de la planta sigue también amenazada por explosiones y drones en sus inmediaciones.
Tres ataques recientes causaron heridas a dos trabajadores de la central e impactaron áreas críticas, como el depósito de combustible gastado.
Aunque los niveles de radiación permanecen dentro de los parámetros normales, Grossi calificó de inaceptables estos ataques.
Las fuerzas rusas tomaron el control de Zaporiyia —la mayor central nuclear de Europa, provista de seis reactores— en las primeras semanas de la invasión de Ucrania, iniciada en febrero de 2022.
Moscú y Kiev se han acusado mutuamente de poner en peligro la seguridad de la planta.
Aunque la instalación ya no genera electricidad porque sus reactores se encuentran en parada técnica, sigue requiriendo un suministro eléctrico constante y sistemas operativos para garantizar la refrigeración del núcleo y del combustible nuclear gastado, que aún genera calor residual.
La inestabilidad bélica afecta además a otras instalaciones ucranianas, como Chernóbil, Khmelnytskyi y la planta del Sur de Ucrania, sedes que reportan al OIEA alarmas aéreas constantes y el sobrevuelo recurrente de drones y misiles, indica la nota. EFE
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