El papa estará en privado con la misión de las dos agustinas españolas asesinadas en Argel
Laura F. Palomo
Argel, 12 abr (EFE).- La agustina Lourdes Miguélez estará mañana lunes en el encuentro privado con el papa León XIV que supondrá "una visita de reconocimiento" a una misión que permaneció tras el asesinato de dos hermanas españolas en el popular barrio de la capital argelina Bab El Oued, durante la guerra civil entre radicales y Gobierno. Un momento "desgarrador" del que fue testigo.
En declaraciones a EFE, Lourdes, que llegó a Argelia en 1972, recuerda cómo aquel Día del Domund decidieron dividirse para ir a misa: "No vayamos las cuatro juntas, vayamos de dos en dos, que no maten a cuatro", cuenta que fueron las últimas palabras que escucharon Caridad y Esther antes de morir a tiros en 1994 por islamistas armados, en los peores años de la llamada "década negra".
Lourdes y su compañera, que iban unos pasos más atrás, se salvaron.
Ocurrió a escasos 100 metros del Centro de Acogida y de Amistad de las hermanas agustinas, que reabrieron en 2005 cuando decidieron volver al barrio como gesto de "reconciliación" y los vecinos les comentaban preocupados cómo se atrevían a regresar donde mataron a las hermanas.
"Tenemos que saber perdonar y vivir", afirma Lourdes que, junto a otras cinco agustinas de cuatro países -Chile, Kenia, India y España-, gestiona hoy el centro abierto a toda la comunidad argelina musulmana.
"Las agustinas nunca abandonaron el lugar de la misión por el terrorismo" que marcó los violentos años noventa en el país, cuna de San Agustín (354-430), padre fundador de la Iglesia, y donde los agustinos se establecieron de forma permanente desde 1933.
Las hermanas recibirán este lunes a León XIV, en la primera jornada del viaje del pontífice a Argelia. Será un encuentro breve y privado "con un amigo", en la capilla del centro para "compartir lo que vivimos" y "nuestro deseo de continuar esta misión bonita y delicada en este país que nos ha acogido y que nos quiere", adelanta Lourdes.
El centro, afamado entre la población local, ofrece cursos de apoyo escolar a estudiantes y un espacio de formación a mujeres con talleres de artesanía impartidos por argelinas que permite no solo el aprendizaje de un oficio sino "tejer amistades entre ellas".
Siguiendo el mensaje de coexistencia pacífica que supone la histórica visita del papa a Argelia, el único país musulmán de una gira de once días por cuatro países de África -Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial-, las actividades de la misión agustina radican en conocer al otro "para romper barreras".
"Entramos en relación de lleno con el pueblo. Vivir con el pueblo y para él", describe el eje de su misión.
"Cada uno es de una cultura y eso enriquece. Cuando uno descubre la belleza de la persona, ni miras la religión que practica", sintetiza esta misionera leonesa el espíritu del centro de acogida.
La llegada del papa supondrá un apoyo a la exigua comunidad católica de Argelia que, además, contribuirá a sacar a rescatar la figura y el legado de San Agustín, "desconocido entre las nuevas generaciones".
"Creo que se van a preguntar '¿quién es?'. Aquí no hay cristianos y no habrá más vocaciones, pero en Europa está floreciendo de nuevo, todo el mundo necesita un punto de partida, alguien que ame y que proteja", considera.
El mensaje de convivencia del pensador norteafricano, inspirador de una de las órdenes religiosas más antiguas, a la que pertenece León XIV, impregna cada una de las narraciones de Lourdes que recuerda cómo Robert Francis Prevost aceptó dejar de ser pastor cuando fue elegido pontífice, pero "nunca dejar de ser agustino". EFE
lfp/sb/vh