Agencias

El papa exhorta a los 'lefebvrianos' a evitar el cisma en la víspera de su desafío

El papa exhorta a los 'lefebvrianos' a evitar el cisma en la víspera de su desafío

Ciudad del Vaticano, 30 jun (EFE).- El papa León XIV ha exhortado a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), una congregación tradicionalista conocida como los 'lefebvrianos', a evitar el cisma, un día antes de que nombren obispos sin permiso del pontífice.

El papa lo ha hecho por escrito en una carta al superior general de la FSSPX, Davide Pagliarini, ofreciendo una vía de diálogo.

"La Iglesia está dispuesta a recorrer un camino de diálogo y del entendimiento que el Espíritu Santo puede hacer posible y fecundo", reza la misiva, publicada este martes por la Santa Sede.

Los 'lefebvrianos', congregación tradicionalista fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre en oposición a algunos preceptos del Concilio Vaticano II, tienen previsto ordenar mañana a cuatro obispos sin el permiso del papa, en abierto desafío a Roma.

Esto a pesar de que el pasado mayo el Vaticano les advirtió de que con ello incurrirían en un "acto cismático" que implicaría la excomunión de los implicados, como ya ocurrió en el pasado.

Ahora, León XIV se ha dirigido "con espíritu paterno" y "de todo corazón" a los 'lefebvrianos' para exhortarles a "dar marcha atrás" en sus intenciones, avisando 'in extremis' de una excomunión.

"Con este espíritu, y lleno de afecto cristiano, les ruego y les suplico de todo corazón: ¡den marcha atrás! Los exhorto a considerar atentamente el bien espiritual de los fieles, porque el acto cismático que cometerían los privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida, de los sacramentos que aman y buscan para su propia santificación", pide el pontífice en su carta.

No es la primera vez que esta fraternidad, muy crítica con algunas aperturas de la iglesia tras el Concilio Vaticano II, choca con Roma. De hecho Juan Pablo II (1978-2005) excomulgó a su fundador y a los cuatro obispos que ordenó en 1988 sin su beneplácito.

Años después, Benedicto XVI (2005-2013) intentó tender puentes con este bastión tradicionalista y levantó la excomunión a los prelados.

Ahora la historia se repite y los seguidores de Lefebvre aspiran a ordenar a otros cuatro obispos, prerrogativa exclusiva del papa, alegando el "estado de necesidad" para la supervivencia de la organización.

León XIV en la misiva asegura que la iglesia "reconoce el apego a la vida litúrgica, el compromiso con la formación sacerdotal, el celo apostólico y el deseo de fidelidad a la Tradición que caracterizan a muchas personas y comunidades vinculadas" a la FSSPX.

Y termina asegurando que "reza" por estos tradicionalistas ya que, "desgarrar la túnica de Cristo", es decir, la unidad de la iglesia, "constituye un pecado de extrema gravedad".

"En virtud de la autoridad recibida de Cristo, con el corazón apesadumbrado, pero aún lleno de esperanza, siento el deber de pedirles que desistan de su propósito", concluye.

En mayo, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, reiteró también por escrito que estas ordenaciones episcopales "no tienen el correspondiente mandato pontificio" y suponen una "grave ofensa".

Sin embargo, la FSSPX ha mantenido hasta la fecha el desafío y el pasado 26 de mayo llegó incluso a anunciar los nombres de los nuevos obispos que serían nombrados el 1 de julio sin el permiso del papa.

Se trata del suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier. EFE

gsm/alf