El papa sobre Sáhara y el Mediterráneo: "Ay de nosotros si los convertimos en cementerios"
Argel, 13 abr (EFE).- El papa León XIV se refirió este lunes al mar Mediterráneo y el desierto del Sáhara, zonas que muchos migrantes cruzan en su intento de llegar a Europa, y aseveró: "¡Ay de nosotros si los convertimos en cementerios donde muere también la esperanza!", en su discurso en el Palacio Presidencial de Argelia ante las autoridades.
"El Mediterráneo, por un lado, y el Sáhara, por el otro, comportan, de hecho, confluencia de caminos geográficos y espirituales de gran importancia. Si profundizamos en su historia, sin simplificaciones ni ideologías, encontraremos allí ocultos inmensos tesoros de humanidad", indicó el pontífice ante el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune.
Porque el mar y el desierto, añadió, son desde hace milenios "lugares de enriquecimiento mutuo entre pueblos y culturas".
"¡Ay de nosotros si los convertimos en cementerios donde muere también la esperanza!. ¡Liberemos del mal estos inmensos depósitos de historia y de futuro!", exhortó el pontífice.
El papa, que en su viaje a España en junio viajará a las Islas Canarias y el 4 de julio a la isla de Lampedusa, en Italia, para poner en el foco la crisis migratoria, instó a eliminar "las causas de la desesperación" de las personas que deben emigrar pero también contra los traficantes.
"Luchemos contra quienes se lucran con la desgracia ajena. Son ganancias ilícitas, en efecto, las de quienes especulan con la vida humana, cuya dignidad es inviolable. Unamos, pues, nuestras fuerzas, nuestras energías espirituales, toda inteligencia y recurso que hagan de la tierra y del mar lugares de vida, de encuentro, de maravilla", agregó.
En su discurso, el papa también lamentó que a veces "los símbolos y las palabras religiosas pueden convertirse, por una parte, en lenguajes blasfemos de violencia y opresión y, por otra, en signos carentes de significado, en el gran mercado de consumos que no sacian".
Pidió entonces "educar en el sentido crítico y en la libertad, en la escucha y en el diálogo, en la confianza que nos hace reconocer en quien es diferente a un compañero de viaje, no a una amenaza";
"Debemos trabajar por la sanación de la memoria y la reconciliación entre antiguos adversarios", señaló ante las autoridades y el cuerpo diplomático. EFE
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