El primer ministro gana las elecciones de Kosovo pero sin mayoría absoluta, según sondeo
Skopie, 7 jun (EFE).- La formación en el poder Autodeterminación, del nacionalista primer ministro en funciones Albin Kurti, ganó este domingo con claridad las elecciones anticipadas de Kosovo con el 42,3 % de los votos, aunque sin lograr una mayoría para gobernar en solitario, según el sondeo a pie de urna difundido por la televisión Klan Kosova.
Según esa encuesta difundida tras el cierre de los colegios a las 19.00 horas (17.00 GMT), Autodeterminación queda por delante del Partido Democrático de Kosovo (PDK), con el 21,6 %, y la Liga Democrática de Kosovo (LDK), con el 17,3 %.
Kosovo está inmerso en una crisis política desde inicios de 2025, cuando Autodeterminación perdió la mayoría absoluta lograda en 2021, y estos comicios, los terceros en 18 meses, fueron convocados después de que el Parlamento fuera incapaz de elegir en abril a un nuevo jefe de Estado tras completar su mandato la expresidenta Vjosa Osmani.
En comparación con los resultados de las elecciones del pasado 28 de diciembre, en las que Autodeterminación obtuvo el 51,1 %, seguido del PDK con el 20,2 % y la LDK con el 13,2 %, el nuevo escenario supondría un fuerte retroceso para el partido de Kurti, que vería más complicada la formación de una mayoría parlamentaria.
No está claro que la subida de los partidos opositores pueda alcanzar para sumar una mayoría alternativa en el Parlamento.
Esta encuesta no incluye los cálculos sobre el voto de la diáspora kosovar, que con unos 120.000 sufragios puede resultar decisivo en la distribución final de escaños.
Según los últimos datos oficiales de la Comisión Electoral Central, la participación ha sido del 36,5 %, frente al 44 % de las elecciones anticipadas de diciembre.
La campaña electoral estuvo marcada por la rivalidad entre Kurti y la expresidenta Osmani, antigua aliada del primer ministro y una de las figuras más populares del país, que ahora se ha presentado con la LDK.
Ambos llegaron al poder en 2021 con una agenda centrada en reformas y lucha contra la corrupción, pero su alianza se rompió tras el rechazo este año de Kurti a respaldar la reelección de Osmani para un segundo mandato presidencial.
Desde su vuelta a la LDK ha criticado la concentración de poder en torno a Kurti y ha defendido una política exterior más alineada con los socios occidentales.
El primer ministro defiende una línea más dura en la relación con Serbia, especialmente en el norte de Kosovo, donde se concentra la población serbia y donde ha aplicado medidas para imponer la soberanía kosovar.
En los últimos años, su Gobierno ha impulsado medidas como la sustitución de matrículas serbias por kosovares, la prohibición del uso del dinar serbio y el cierre de instituciones financiadas por Belgrado, decisiones que han generado tensiones con la Unión Europea y Estados Unidos.
Bruselas llegó a congelar parte de la cooperación financiera y diplomática con Kosovo, mientras Washington redujo algunos ámbitos de colaboración al considerar que las acciones de Kurti afectaban a la estabilidad regional.
La relación con Serbia sigue siendo el principal obstáculo para la integración internacional de Kosovo, el único país de los Balcanes Occidentales sin estatus oficial de candidato a entrar en la UE.
Mientras Kurti defiende que cualquier avance pasa por el reconocimiento formal de la independencia por parte de Belgrado, la oposición de la LDK y el PDK apuesta por una normalización gradual bajo mediación europea.EFE
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