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El pulso económico con China, la falta de inversión en Europa y la guerra centrarán el G7

El pulso económico con China, la falta de inversión en Europa y la guerra centrarán el G7

París, 12 jun (EFE).- Los desequilibrios económicos globales, en especial el comercial con China, la falta de inversión en Europa y el impacto de la guerra contra Irán centrarán la cumbre del G7 de la semana próxima en Évian (Francia), en la que la Presidencia francesa espera lograr acuerdos de mínimos en temas específicos como minerales críticos o fertilizantes.

La Presidencia francesa se ha marcado como su gran prioridad en el terreno económico la reducción de esos desequilibrios globales, que se refieren en primer lugar al gigantesco superávit comercial de China (más de un billón de dólares en 2025), por unas políticas públicas volcadas a la producción y que, por falta de una demanda interna consistente, está inundando los mercados exteriores y desestabilizándolos.

Otro aspecto fundamental de los desajustes macroeconómicos globales son los llamados "déficits gemelos" de Estados Unidos: el comercial (en parte por la agresiva política comercial de China) y el fiscal, que para Francia están en el origen de la actitud de Trump de recurrir de forma masiva a los aranceles.

También preocupa a la Presidencia francesa la falta de inversión de Europa, que se traduce en muy bajos niveles de innovación y crecimiento, y en un retraso en sectores básicos como las tecnologías, y en particular en la inteligencia artificial.

El estrecho de Ormuz, en la mira

Pero sin duda una de las cuestiones claves de la cumbre, que se celebra entre el 15 y el 17 de junio, si no la principal, es el impacto de la guerra desencadenada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, contra Irán, y su principal corolario económico por el cierre del estrecho de Ormuz.

El presidente francés, Emmanuel Macron, querría "definir objetivos comunes" con Trump para esa crisis, en particular para la reapertura del estrecho de Ormuz que ha dejado prácticamente sin salida un 20 % del petróleo y del gas que se consumía en el mundo procedente del golfo Pérsico.

Y para eso va a reunir el martes no sólo a los países del G7, sino también a algunos de sus principales socios árabes que se están viendo muy afectados por el conflicto: Egipto, Catar y Emiratos Árabes Unidos.

Su propuesta, con la coalición que ha constituido junto al Reino Unido y a una cincuentena de países sería, en caso de un cese de las hostilidades, ofrecer garantías para una libre circulación por ese paso marítimo estratégico.

Mientras, Washington y Teherán podrían dedicarse a negociar "las cuestiones de sustancia", es decir, el programa nuclear iraní, su programa balístico y la estabilidad en Oriente Medio.

Minerales críticos y ayuda al desarrollo

La presidencia francesa está preparando una declaración de la cumbre del G7 sobre los minerales críticos, que deberá abordar el problema para los países ricos, pero también para muchos emergentes, el acaparamiento por parte de China de la producción y sobre todo de la industrialización de esos materiales básicos para industrias estratégicas.

También habrá otra declaración sobre la ayuda al desarrollo, con la que se buscará asentar un nuevo patrón de esas políticas, mucho más asentada en los capitales privados después de que algunos de los países ricos, y en particular Estados Unidos (pero también Francia) hayan procedido a un recorte radical de sus aportaciones públicas.

En la última jornada, los líderes que participen en la cumbre de Évian recibirán el miércoles para el almuerzo a entre una decena y una quincena de dirigentes de compañías tecnológicas y de la inteligencia artificial. EFE

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