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El raï Lghorba, la banda sonora de la migración clandestina en el Estrecho

El raï Lghorba, la banda sonora de la migración clandestina en el Estrecho

Mar Marín

Rabat, 7 ago (EFE).- "Madre, perdóname. Mi país no me quiso. Me expulsó y me arrojó a vivir en la emigración". Frases como estas, del músico marroquí Achraf Maghrabi en su tema 'Lghorba' (Exilio), forman parte de la banda sonora de la llamada migración 2.0, la joven migración clandestina magrebí que cruza el Estrecho.

"Me han cerrado todos los caminos y ya no queda ninguna solución/ Madre, perdóname, he decidido marcharme". Las letras de Maghrabi levantaron ampollas en 2020 y hoy resuenan en las redes sociales tras un éxodo sin precedentes de migrantes hacia Ceuta.

Decenas de miles de personas —más de 70.000, según estimaciones oficiales— cruzaron a nado la frontera entre Fnideq y Ceuta en apenas unas horas hace una semana. Una tragedia que ha dejado 141 muertos, según la ONG Caminando Fronteras. España ha rescatado hasta ahora 75 cuerpos; Marruecos, 11.

Las redes sociales actuaron como un amplificador del efecto llamada. Plataformas como TikTok, Instagram, Facebook y WhatsApp difundieron mensajes que presentaban el cruce hacia Ceuta como una oportunidad accesible. Miles lo creyeron, se lanzaron hacia la frontera y grabaron su peripecia con sus móviles.

Se grabaron mientras caminaban, se preparaban para lanzarse al agua e incluso nadando. Se grabaron al llegar a Ceuta y cuando se dieron cuenta de que habían sido engañados y tuvieron que regresar a Fnideq. Y colgaron todo en redes con emotivas canciones.

La música de los "harraga".

"Soñábamos con construir una familia, soñábamos con tener un futuro/ Eran sueños sencillos, pero ya no tenemos esperanza/ Un país de ministros, un país de empresarios, el pobre ya no tiene sitio", continúa en sus temas Maghrabi, originario precisamente de Fnideq, la ciudad fronteriza con Ceuta marcada por la emigración.

"Mi país no me quiso. Me expulsó y me arrojó a vivir en la emigración. Ya no quiero volver".

Es la música de los "harraga" (emigrantes clandestinos), que acompañan sus historias en las redes sociales y sus travesías con un raï renovado, mezclado con sonidos electrónicos, ritmos urbanos, rap y pop.

Canciones que hablan de amigos que desaparecen, madres que lloran y jóvenes que se sienten solos.

Si en los años noventa 'Ya Rayah' (Viajero), popularizada por Rachid Taha, fue la memoria sonora de la emigración magrebí, con versos como "Viajero, ¿dónde vas? Te cansarás y volverás", hoy los jóvenes escuchan temas sobre la falta de oportunidades, el dolor de la separación o la negación de un futuro.

El raï, la voz de los marginados

Nacido en Argelia como una música de protesta y expresión popular, el raï evolucionó durante el siglo XX y se reinventó tras la crisis de la década de 2010 para poner voz al exilio y el desarraigo.

Hoy se renueva con letras desgarradoras sobre la dureza del camino a "El Dorado" europeo, de la mano de artistas como el franco-argelino Soolking y su proyecto 'Sans Visa' (Sin visa).

"Sin visa, sin papeles, vendremos aunque sea a pie. Sin dirección, sin visa, llévame lejos de la miseria".

Afincado en España, el marroquí Khalil El Paisano, conocido por su participación en la serie española de televisión "Marbella", canta sobre la identidad compartida entre ambos países.

"Hay personas que dicen que vuelva por el camino que he venido/ y no entienden que yo de camino aquí mucho he sufrido/ Y no importan los pasos que dé, solo busco mi destino".

Adoptadas como himnos por los jóvenes, estas canciones son la banda sonora de una generación que vive entre las dos orillas del Estrecho. Una generación que perdió a muchos en el camino.

"Madre, perdóname. Si no regreso, madre, no me culpes".EFE

mar/alf

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