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El Real Madrid inventa el mercado galáctico sin factura galáctica

El Real Madrid inventa el mercado galáctico sin factura galáctica

Juan José Lahuerta

Madrid, 2 sep (EFE).- El Real Madrid cerró su mercado más vendedor del siglo XXI con unos ingresos cercanos a los 200 millones de euros que financiaron casi por completo una inversión de 225, la tercera más elevada del club desde el año 2000, sólo superada por las grandes sacudidas de 2009 y 2019, según datos obtenidos de la base de datos de Transfermarkt.

El club blanco gastó mucho y, a la vez, casi nada. Contrató a Yan Diomandé, Marc Cucurella, Carlos Espí y Denzel Dumfries; incorporó libres a Ibrahima Konaté y Bernardo Silva; y pagó tres millones de euros por Sergio Martínez, destinado inicialmente al Castilla. Una profunda reconstrucción que apenas dejó un desembolso neto cercano a los 25 millones si se contabiliza todo el dinero generado por ventas, porcentajes y derechos sobre antiguos canteranos.

A ese equilibrio añadió otro alivio menos visible: la reducción de la masa salarial. Las salidas de David Alaba, Dani Carvajal y Dani Ceballos liberaron alrededor de 43 millones de euros brutos anuales en sueldos fijos, una cifra que podía acercarse a los 50 con primas y variables.

Alaba y Carvajal terminaron sus contratos y no fueron renovados, mientras que Dani Ceballos acordó la rescisión del año que le quedaba. El Real Madrid no ingresó por sus traspasos, pero se desprendió de tres contratos veteranos y costosos, rejuveneció la plantilla y abrió espacio para las fichas de sus nuevos jugadores.

Nunca en este siglo el club había recaudado tanto por operaciones relacionadas con sus futbolistas. Ni cuando vendió a Cristiano Ronaldo a la Juventus por 117 millones de euros, a Ángel di María al Manchester United (75), a Mesut Özil al Arsenal (47) o a Álvaro Morata al Chelsea (66). Esta vez no perdió una estrella. Reunió una fortuna con una larga lista de jugadores formados en Valdebebas, muchos de ellos sin sitio en el primer equipo.

La operación principal fue la de Nico Paz. El Real Madrid pagó alrededor de nueve millones para ejecutar su opción de recompra y después lo traspasó de nuevo al Como por unos 60, con otra puerta abierta para recuperarlo. También vendió al Fulham a Gonzalo García por 40 millones y sumó ingresos con Víctor Muñoz (20), Mario Gila (15), Álvaro Rodríguez (12), Álex Jiménez (12), César Palacios (10), Jacobo Ortega (10), Víctor Valdepeñas (8), Fran García (4), Mario Martín (3,5), Fran González (3) y Manuel Ángel (4).

En total, el conjunto de las operaciones elevó la recaudación hasta el entorno de los 200 millones que acolchan los 225 millones invertidos y que colocan este mercado en el tercer puesto entre los más caros del Real Madrid en el siglo XXI. Sólo lo superan dos veranos que cambiaron la escala económica del fútbol: 2009 y 2019.

Tercer mayor gasto del siglo

En 2009, Florentino Pérez regresó a la presidencia -tras su primera etapa entre 2000 y 2006- con Cristiano Ronaldo, Kaká, Karim Benzema, Xabi Alonso, Raúl Albiol, Álvaro Arbeloa y Esteban Granero bajo el brazo. El club gastó 258,5 millones, ingresó 88,5 y dejó un déficit de 170.

Aquel dinero tuvo un retorno extraordinario. Cristiano se convirtió en el máximo goleador de la historia del Madrid; Benzema ganó el Balón de Oro; y Xabi Alonso y Arbeloa participaron en una de las etapas más exitosas de la entidad.

Diez años después llegó el mayor mercado comprador de su historia. En la temporada 2019-2020, el gasto ascendió a 361,3 millones con las operaciones invernales y alcanzó los 326 sólo durante el verano. Eden Hazard (120), Luka Jovic (63), Éder Militao (50), Ferland Mendy (48) y Rodrygo (45) fueron las principales apuestas.

El Madrid ingresó 136,8 millones con las salidas de Mateo Kovacic (45), Marcos Llorente (30), Theo Hernández (22,80), Raúl de Tomás (20), Keylor Navas (15), Martín Odegaard (2) y Borja Mayoral (2). Fue entonces su mejor registro del siglo, pero dejó un déficit superior a los 200. También obtuvo un rendimiento desigual: Militao, Mendy y Rodrygo participaron en numerosos éxitos, mientras que Hazard y Jovic consumieron 183 millones para ofrecer una aportación mínima.

Diomandé, el nuevo techo

Diomandé representó el gran golpe de este verano. El Real Madrid pagó 125 millones fijos al Leipzig y la operación podría alcanzar los 140 si se cumplen todas las variables. Ningún futbolista había costado tanto al club blanco.

Por detrás aparecen Hazard (120), Jude Bellingham (103 más variables), Gareth Bale (101) y Cristiano Ronaldo (94). El resto del dinero permitió reformar todas las líneas: Cucurella costó 55 millones, Espí 25 y Dumfries 20. Konaté y Bernardo Silva llegaron libres, aunque sus contratos incluyeron salarios y primas que no aparecen en el capítulo de traspasos.

El Madrid confeccionó así una plantilla nueva sin vender a Vinícius, Bellingham, Valverde, Mbappé o cualquiera de sus grandes titulares. La cantera volvió a ejercer como su petróleo: vendió porcentajes, conservó derechos y se reservó opciones de recompra.

El resultado fue un mercado sin precedentes por su combinación. El tercero con más gasto del siglo, el primero en ingresos reales y el del fichaje más caro de la historia del club. En 2009 el Madrid puso 170 millones netos y en 2019 más de 200. Esta vez necesitó alrededor de 25 y, además, descargó cerca de 50 en masa salarial. Nunca había comprado tanto sin vaciar la caja. EFE

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