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El regreso de María Corina Machado a Venezuela, catalizador para la movilización ciudadana

El regreso de María Corina Machado a Venezuela, catalizador para la movilización ciudadana

Saraí Coscojuela

Caracas, 28 oct (EFE).- El regreso a Venezuela de la líder opositora María Corina Machado abre un nuevo proceso de articulación y movilización ciudadana en su país, que pudiera tener incidencia en el diálogo entre el Gobierno encargado y un sector antichavista, para presionar por resultados concretos, según expertos y políticos.

Machado reapareció el fin de semana, luego de una ausencia de diez meses tras su viaje a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025, y fue recibida de forma multitudinaria por sus seguidores.

Su vuelta al país, después de al menos siete intentos fallidos, se logró gracias a la mesa de negociación, según dijeron representantes de Estados Unidos y la líder opositora del diálogo, Dinorah Figuera.

A continuación algunas claves para entender lo que supone este hecho:

Movilización

El politólogo Piero Trepiccione dijo a EFE que Machado sigue siendo el referente de liderazgo político más importante en Venezuela, por lo que puede impulsar procesos de motivación en un "amplio y legítimo movimiento ciudadano".

"Eso puede ayudar a tener incidencia en el proceso de negociación, a generar también presión en los actores negociantes y tratar de producir resultados concretos más rápido, acordes con el anhelo de la población", señaló el experto.

Representación en el diálogo

En cuanto al diálogo instalado el pasado 6 de agosto y que ya ha cumplido tres rondas, el exdiputado opositor y miembro de la mesa Juan Miguel Matheus indicó, en una entrevista con la emisora privada Unión Radio, que los intereses de la líder opositora son los mismos que los de los venezolanos que, a su juicio, han estado representados en la mesa desde sus inicios.

Matheus señaló que los integrantes del proceso, como son el Ejecutivo chavista y la oposición agrupada en la Asamblea Nacional electa en 2015, han sido establecidos por la Administración de Donald Trump.

Para Trepiccione, lo ideal es que Machado pueda participar directamente en el proceso, pero advirtió que "no están dadas las condiciones", especialmente, por las exigencias del Gobierno encargado de Delcy Rodríguez.

La propia Delcy Rodríguez declaró el lunes que la negociación "es algo muy serio".

"Yo digo que es algo que requiere de mucha experiencia, alejado de los espacios neófitos. Venezuela requiere mucho conocimiento para superar los problemas", apuntó Rodríguez, pese a que Machado ha reiterado su disposición a sentarse a conversar con la mandataria.

Referencia emocional

Trepiccione considera que el chavismo "teme" a Machado porque la ve como la "gran articuladora y la gran referencia en materia de conexión emocional" con la mayoría de los venezolanos.

"Sin duda, han tratado, desde sus esquemas de comunicación política, de desprestigiarla, de desfragmentar el sentimiento de apoyo hacia ella (...) Hasta ahora eso no ha funcionado como ha quedado en evidencia con el respaldo masivo a su regreso al país", agregó.

Por eso, señaló que su labor más importante en este contexto político es llegar a darle un carácter orgánico a ese sentimiento generalizado de cambio y generar capacidades de incidencia real en el proceso de negociación.

"Ella puede ayudar en el sentido de aportar propuestas, ideas, carácter orgánico a la opinión pública venezolana, impulsar un movimiento ciudadano que recupere la capacidad de incidencia del pueblo venezolano en todas las decisiones que se están tomando respecto al país", subrayó.

Candidatura e inhabilitación

Machado ha reiterado en diversas oportunidades que será candidata presidencial en unas eventuales elecciones y la principal coalición opositora, Plataforma Unitaria Democrática (PUD), ha reafirmado su apoyo con base en los resultados de las primarias de octubre de 2023, en los que la exdiputada resultó ganadora.

La líder opositora no pudo competir en las presidenciales del siguiente año porque la Contraloría anunció una nueva inhabilitación política en su contra por 15 años, que fue ratificada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), lo que sigue siendo un obstáculo para poder llegar a la Presidencia venezolana.

La mesa de diálogo acordó, en su tercer ciclo, revisar la Ley Orgánica de la Contraloría General, específicamente "lo inherente al proceso de inhabilitaciones" y la PUD, de hecho, manifestó este martes que espera que la líder pueda ejercer libremente la política.

La oposición siempre ha exigido que se le retire esta medida a Machado, así como a otros dirigentes políticos, lo cual tomó más fuerza a principios de este mes cuando Bárbara César Siero, exmagistrada del TSJ, denunció que fue coaccionada para firmar varias sentencias de inhabilitaciones políticas, entre ellas la de la premio Nobel. EFE

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