Agencias

El rendimiento del bono de EE.UU. a diez años toca un máximo de 24 años

El rendimiento del bono de EE.UU. a diez años toca un máximo de 24 años

Nueva York, 30 sep (EFE).- El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años alcanzó este miércoles el 5,304 %, su nivel más alto desde mayo de 2002, antes de moderarse hasta el 5,293 %, en una jornada marcada por la subida del índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), que aviva la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) aumente los tipos de interés.

El rendimiento del bono a 10 años avanzaba 3,8 puntos básicos hasta el 5,293 % a las 16:00 hora local (20:00 GMT), después de haber alcanzado durante la sesión el 5,304 %.

Mientras, el rendimiento a 30 años se situaba en torno al 5,7 %, en niveles no vistos desde 2004.

La subida de los rendimientos se ha acelerado durante este mes septiembre: el bono a diez años comenzó el mes en torno al 4,8 %, mientras que el de 30 años lo hizo cerca del 5 %.

La subida se produce después de que el Departamento de Comercio revisara al alza su estimación de crecimiento del producto interior bruto (PIB) estadounidense en el segundo trimestre, hasta el 2,2 % anualizado, frente al 1,5 % calculado anteriormente.

Al mismo tiempo, el PCE, la medida de inflación preferida por la Fed, aumentó en agosto un 3,4 % interanual, el mismo ritmo registrado en julio tras su revisión.

Los datos refuerzan la preocupación de los inversores por la posibilidad de que los tipos de interés estadounidenses permanezcan elevados durante más tiempo. Según la herramienta FedWatch, el mercado situaba hoy en torno al 39 % la probabilidad de una nueva subida de los tipos de la Fed en octubre.

A todo esto se suma la presión sobre los precios del petróleo a raíz del conflicto en Oriente Medio, así como la preocupación por la elevada oferta de deuda pública estadounidense.

La subida de los rendimientos repercute en Wall Street al elevar el coste de financiación de empresas y hogares, y hacer relativamente más atractivos los activos de renta fija frente a las acciones. EFE

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