El rendimiento del bono español a 10 años alcanza máximos desde 2013 tras subir al 4,079 %
Madrid, 24 sep (EFE).- El rendimiento del bono español a diez años cerró este jueves en el 4,079 %, su nivel más alto desde finales de 2013, en una jornada en la que el elevado precio del crudo apunta a la persistencia de las presiones inflacionistas y a una política monetaria más restrictiva.
El interés del bono español a diez años se ha situado en ese 4,079 % tras sumar 4,1 puntos básicos en esta sesión, superando la cota del 4,0626 % registrada en octubre de 2023 y colocándose en máximos no vistos desde el 31 de diciembre de 2013, cuando la deuda española terminó el ejercicio en el 4,1052 %.
El repunte en el coste de financiación coincide con el elevado precio del petróleo brent, que supera los 108 dólares y aviva las expectativas sobre la persistencia de las presiones inflacionistas.
Este factor, unido al sólido desempeño de las principales economías, dibuja un escenario de prolongación de la política monetaria restrictiva por parte de los bancos centrales.
"Los inversores están exigiendo una compensación cada vez mayor para mantener bonos ante la combinación de inflación persistente, elevadas necesidades de financiación pública y un fuerte aumento del endeudamiento corporativo destinado, entre otros proyectos, al desarrollo de la inteligencia artificial", explica el analista de XTB Manuel Pinto.
En este contexto, el mercado de deuda soberana español se contagia del incremento en las rentabilidades del resto de emisiones europeas, empezando por el 'bund' alemán, que este jueves escaló 4,5 puntos básicos hasta el 3,597 %.
En el resto de la eurozona se replica la misma tendencia: en Francia, el rendimiento de su bono soberano repuntó hasta el 4,688 %; en Italia, se situó en el 4,543 %, y en la deuda emitida por la Unión Europea, en el 4,042 %.
Al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, tras cerrar en la jornada previa por encima del 5 % por primera vez desde 2007, la rentabilidad del 'bond' estadounidense a diez años cotizaba al cierre europeo en el entorno del 5,164 %.
"Los mercados ya descuentan plenamente tres nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal durante los próximos meses", señala Pinto, que afirma que "el problema es que unos tipos más altos no solo afectan a las valoraciones de los activos, también encarecen la inversión empresarial y aumentan la factura financiera de unos gobiernos que necesitan seguir emitiendo importantes cantidades de deuda".
En la sesión del miércoles, los bonos mundiales ya experimentaron un severo repunte después de conocerse el índice compuesto de gestores de compras (PMI) de Estados Unidos.
El mercado interpretó el dato como muestra de la solidez de la economía estadounidense, un factor que da margen a la Reserva Federal (Fed) para prolongar la subida de tipos de interés ante la resistencia del sistema frente a la inflación. EFE
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