Redacción Internacional, 23 oct (EFE).- El virus Shamonda se había detectado, sobre todo, en el ganado vacuno. La muerte de una persona en Francia que sufría un cuadro de inmunodepresión severa y que ha dado positivo en este virus constituye el primer caso en un ser humano cuando se consideraba que no era zoonótico, es decir, no transmisible a las personas.
El Shamonda (SHAV) pertenece al género Orthobunyavirus, transmitido principalmente por mosquitos picadores del género Culicoides, según información del Ministerio español de Agricultura.
El ganado bovino se considera un hospedador importante y es susceptible tanto a la infección como a la enfermedad clínica.
También parecen ser susceptibles de infectarse los ganados de ovejas y de cabras, aunque no muestran síntomas de la enfermedad.
En caballos y otros equinos se han detectado animales positivos con sintomatología nerviosa, si bien no se ha podido demostrar una relación causal con los signos clínicos observados.
La sintomatología en animales
En ganado bovino, las infecciones agudas pueden provocar fiebre y disminución de la producción de leche, entre un 10 y un 20 % durante 7-10 días, y diarrea.
La morbilidad puede ser muy elevada, si bien la mayoría de los animales adultos parecen recuperarse. Hasta el momento no se ha observado una mortalidad atribuible directamente al virus.
Prevención y control
De momento no existe ninguna vacuna, por lo que la prevención y control deberán basarse en la adopción de medidas frente al mosquito Culicoides, entre ellas el uso de repelentes y desinfectantes, junto con el tratamiento veterinario sintomático en los animales afectados.
Según el Ministerio español de Agricultura, el Shamonda fue detectado por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y, hasta 2026, se había notificado de forma esporádica en distintas regiones de África occidental, oriental y meridional, así como en Japón.
Este pasado verano se detectó por primera vez en Europa Central, en Suiza, una variante denominada Shamonda-Europe. Desde entonces se han registrado casos en Alemania, Francia y posteriormente en otros países europeos (Austria, Bélgica, Países Bajos, Liechtenstein e Italia).
En Francia, el virus fue identificado a principios de septiembre, confirmándose en 37 departamentos, en explotaciones de ganado bovino en las que se habían observado animales con signos clínicos.
Se han identificado dos tipos genéticamente diferenciados circulando en Europa: Shamonda tipo 1, principalmente en Suiza, Francia, el sur de Alemania y Austria, y Shamonda tipo 2, en Bélgica, Países Bajos, el norte de Alemania y noroeste de Francia.
Control en Europa
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) informó el jueves de que vigila la situación tras confirmar las autoridades francesas la primera muerte de una persona contagiada por el Shamonda, que se consideraba no transmisible a las personas.
El hombre, del que no se ha comunicado ni su edad ni identidad, estaba internado en un hospital de Lyon (sureste) con un cuadro de inmunodepresión severa y murió a comienzos de este mes, informó este jueves el Gobierno francés.
El ECDC resaltó en un comunicado que la gravedad de su enfermedad lo hacía más susceptible a las infecciones y que ahora se investiga "si el virus causó o contribuyó a su muerte y cómo adquirió la infección".
Lo que opinan los expertos
En declaraciones facilitadas a los medios a través de la plataforma Science Media Centre (SMC), la profesora titular del departamento de Sanidad Animal de la facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia, Mónica González, ha indicado que, tras el caso de Francia, "probablemente tendrán que hacer un estudio retrospectivo para ver serológicamente cuánta gente puede estar infectada del virus de forma subclínica, sin síntomas".
Esta experta es partidaria de "no alarmar", mientras el reto "inmediato" es reforzar la vigilancia integrada entre médicos, veterinarios, biólogos y entomólogos.
A través de esa misma plataforma, el investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y de la Universidad de Castilla-La Mancha, David Roiz, ha reiterado que "no hay ningún riesgo para la población general, ya que es un caso de un paciente inmunodeprimido".
Para este experto, "en un mundo globalizado, donde se mueven animales, mercancías, y el clima está cambiando, no es extraño que ocurran casos de transmisión humana", por lo que "no debemos preocuparnos, solamente vigilar y estar proactivos a los riesgos sanitarios potenciales". EFE
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