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El sordomudo Damir Desnica recuerda su roja ante el Real Madrid por 'insultar' al árbitro

El sordomudo Damir Desnica recuerda su roja ante el Real Madrid por 'insultar' al árbitro

Bruselas, 3 sep (EFE).- El exfutbolista croata Damir Desnica, de 69 años y completamente sordo desde niño, ha recordado la insólita expulsión que sufrió en 1984 ante el Real Madrid, cuando el árbitro le mostró dos tarjetas amarillas, una por continuar jugando al no haber oído el silbato y otra por supuestamente protestar e insultarle.

"En la primera tarjeta amarilla, no había oído su silbato y seguí corriendo con el balón. Cuando me di cuenta de que el juego estaba detenido, lancé el balón fuera del campo por frustración. La segunda me la sacó por protestar e insultar... ¡cuando yo no puedo hablar!", relata Desnica en una entrevista publicada por el diario belga La DH Sport + Dernière Heure.

El episodio ocurrió el 7 de noviembre de 1984 en el Santiago Bernabéu, en la vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA.

El diario ilustra aquel momento con una fotografía en blanco y negro en la que se ve al árbitro belga Roger Schoeters mostrando la tarjeta roja a Desnica, mientras el madridista Juanito aparece de espaldas a la cámara y con los brazos abiertos.

El pie de foto señala que el número 7 del Real Madrid "parece no comprender la decisión".

El HNK Rijeka yugoslavo había sorprendido al Madrid al imponerse por 3-1 en la ida, pero perdió 3-0 en un polémico encuentro de vuelta en el que Schoeters expulsó a tres jugadores visitantes, entre ellos a Desnica, circunstancia que facilitó la remontada del conjunto blanco, que acabaría proclamándose campeón de aquella Copa de la UEFA.

Desnica, un extremo rápido, desarrolló la mayor parte de su carrera en el Rijeka, con el que ganó dos Copas de Yugoslavia, y llegó a ser internacional una vez con Yugoslavia. Marcó precisamente en ese único partido, una derrota por 3-2 contra Rumanía en 1978.

Un año después de su visita al Bernabéu fichó por el Courtrai belga, en el permaneció cinco temporadas. Allí tuvo que ingeniárselas para comunicarse con compañeros, ya que tampoco podía leerles los labios al no entender neerlandés.

"Nos apañábamos como podíamos con las manos y los pies", recuerda Desnica, que explica que sobre el terreno de juego emitía un sonido particular para pedir el balón. También asegura que su falta de oído agudizó otros sentidos y le permitía anticipar determinadas jugadas observando las reacciones de los demás futbolistas.

Su sordera provocó otras situaciones singulares. Su excompañero Lorenzo Staelens recuerda que, cuando salían a bailar, Desnica colocaba la mano contra la pared para sentir las vibraciones de los bajos de la música. Y en su casa, una bombilla se encendía cuando alguien llamaba al timbre.

"Podéis saludar de mi parte a todo el mundo en Courtrai. A pesar de mi discapacidad, siempre sentí el cariño de los aficionados", traslada al diario belga el exjugador, quien tras colgar las botas fue entrenador infantil y después trabajó como encargado de un campo de fútbol en Croacia hasta que se jubiló.

Desnica, agradecido por haber podido desarrollar una carrera como futbolista profesional pese a su sordera, lamenta que todavía hoy haya personas que no comprendan su discapacidad.

"Los árbitros no tenían en cuenta mi problema auditivo. Me gritaban para que los oyera. Pero soy sordo al 100 %, así que no sirve de nada gritar. Incluso hoy hay personas que no comprenden mi discapacidad", señaló. EFE

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