El 'Vasco' Aguirre asegura que sus jugadores no se quedan en los triunfos y miran adelante
México, 24 jun (EFE).- El seleccionador de México, Javier 'Vasco' Aguirre, aseguró este miércoles que sus jugadores no se detienen en lo hecho y ya están pensando en darlo todo ante el rival que le toque en los dieciseisavos de finales de la Copa Mundial de Fútbol.
"Hoy cenaremos contentos, mañana los chicos verán a la familia y luego a lo que viene porque no se quedan en lo realizado", dijo en una rueda de prensa, luego de la goleada por 0-3 a la República Checa para liderar el grupo A con paso perfecto, algo nunca antes hecho por México.
Aguirre, quien dirige a México luego de haber fracasado en los Mundiales de 2002 y 2010, destacó a sus jugadores y celebró lo bien que ha funcionado la combinación de jóvenes con novatos.
"Hay un equilibrio emocional, ni el grito elogioso de 'ole', 'ole'; ni los abucheos los afectan. Los jóvenes, como Mateo Chávez, Obed Vargas y Gilberto Mora forman parte de una generación de mexicanos que no les quema la pelota; crecieron sin complejos", aseveró.
Al referirse a lo que viene, el estratega reveló que tiene espías en cuatro campamentos de cinco de los posibles rivales en la fase de los 32 mejores y confesó no tener un sueño en el Mundial porque a su edad no está para esos lujos.
"Por las madrugadas, como a las cuatro, casi siempre me levantó para ir al baño. Luego sueño feo, así que prefiero no soñar nada. Voy día con día porque a mi edad (67 años) es mejor ir despacito", aseveró.
El 'Vasco' elogió el nivel de los checos en el arranque del partido, sus golpeos largos, su juego a ras de piso y cómo se saltaban los centrales. Explicó que después México ajustó; el defensa Israel Reyes se encargó del delantero Pavel Sulc y todo fue mejor para México.
Al referirse a los europeos, el técnico envió un abrazo al defensa Tomas Soucek, quien se rompió el tendón de Aquiles y aprovechó para también mandar un mensaje de solidaridad al seleccionador francés Didier Deschamps, por la muerte de su madre hace unas horas.
Aquirre confesó que después de tantos años sigue aprendiendo de los errores, aunque ahora es un hombre con aplomo, capaz de ser exigente con sus futbolistas, pero también paternal.
"Un padre no, soy más bien un abuelo, de mis futbolistas, cuando es preciso", señaló.
Al referirse al español Álvaro Fidalgo y el colombiano Julián Quiñones, quienes hoy anotaron goles como naturalizados mexicanos, elogió su amor y entrega de ambos a México y dijo admirarlos porque superaron muchos obstáculos para llegar al Mundial.
"Álvaro pasó un semestre complicado, superó problemas familiares; de Julián he visto cápsulas en las que habla su familia por lo que pasó el hombre y me dan ganas de llorar. Su compañerismo pasa la media; es un chico humilde, seguro, que trabaja bien hacia atrás y adelante es solidario. Sus hijas deben estar orgullosas", concluyó. EFE
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