Embajada de Cuba rechaza acusaciones de interferencia en asuntos internos de EEUU
Washington, 27 may (EFE).- La Embajada de Cuba en Estados Unidos aseguró este miércoles que las informaciones de la cadena de noticias Fox News referidas a una supuesta actividad de sus funcionarios para interferir en asuntos internos del país norteamericano "son absolutamente infundadas y responden a una campaña difamatoria promovida por el gobierno estadounidense".
La Embajada de Cuba asegura en un comunicado que "se atienen estrictamente a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas en el desempeño de sus funciones y en sus actividades" y que "respetan, además, las leyes y regulaciones de los Estados Unidos".
En el texto además afirman que "el aprecio a Cuba de millones de estadounidenses y la oposición de muchos de ellos a la permanente agresión de su Gobierno, e incluso a la amenaza militar, contra Cuba, están siendo objeto de intimidación con estas acusaciones carentes de fundamento y totalmente injustificadas".
La respuesta cubana llega después de que Fox News informara de que funcionarios estadounidenses están investigando a un diplomático de la Embajada de Cuba en Washington por coordinar supuestamente una campaña de "influencia extranjera maliciosa" en Estados Unidos.
El diplomático investigado es David Ramírez Álvarez y las pesquisas se enmarcan en el caso abierto por la administración estadounidense sobre la red de influencia del régimen cubano en Estados Unidos.
La investigación examina a diversas organizaciones, canales de financiación de entidades sin fines de lucro, las redes de coordinación extranjera y las posibles violaciones de sanciones vinculadas al régimen comunista de Cuba.
Según la información de Fox News, el diplomático saludó por su nombre de pila a activistas estadounidenses durante una reunión celebrada el pasado 9 de mayo en la sede de un sindicato en California y les facilitó datos sobre "la legislación en el Congreso y las iniciativas de organización a nivel nacional destinadas a presionar a los legisladores en nombre del gobierno de La Habana".
Los investigadores tratan de dilucidar si esta intervención pasa de "activismo protegido constitucionalmente a actividad política coordinada dirigida por un gobierno extranjero".
Esta investigación se produce en un momento de máxima tensión en las relaciones entre Washington y La Habana, después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentara cargos de asesinato contra el expresidente de la isla Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de una organización del exilio cubano en 1996.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó a calificar a Castro como un "fugitivo" de la Justicia estadounidense, pero se negó a comentar más datos sobre planes para arrestarlo. EFE
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