En refugios, cientos de damnificados inician "una vida más" tras mortíferos terremotos en Venezuela
La Guaira, Venezuela, 27 Jun 2026 (AFP) -
Decenas de personas revisan montículos de ropa en la grama de un estadio en La Guaira, el estado más afectado por los dos potentes terremotos que arrasaron Venezuela. Buscan algo que ponerse en este refugio improvisado que sirve de hogar a muchos que lo perdieron todo.
Los terremoros de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el miércoles en menos de un minuto dejan un saldo de casi 1.000 muertos, más de 50.000 desaparecidos y un panorama de devastación en el país, especialmente en La Guaira, estado vecino de Caracas.
"Es como que Dios te da la oportunidad de tener una vida más", dice en el refugio Yosey Escalona.
Edificios reducidos a escombros, ambulancias que no dejan de ir y venir, motocicletas que transportan insumos de ayuda y la desesperada búsqueda de personas y cuerpos atrapados bajo el concreto configuran el escenario que vive La Guaira.
Cientos de damnificados encontraron en el estadio polideportivo José María Vargas un espacio abierto con estructuras firmes para refugiarse de las más de 300 réplicas registradas desde que la tierra se movió con furia a las seis de la tarde con cuatro minutos del miércoles (22H04 GMT).
Escalona contó que tuvo que abandonar su casa porque "la estructura está toda fracturada, está inhabitable. Las paredes se desprendieron de las columnas".
En las instalaciones deportivas, fueron dispuestas unas carpas enormes. Dentro de cada una conviven grupos de hasta 50 personas. Guardan productos de higiene personal, agua en envases plásticos y alimentos no perecederos.
- "Damos gracias a Dios"
Entre los vecinos se organizan para designar a encargados que distribuyan insumos y mantengan el orden dentro del refugio.
"Aquí hay espacio y todo el mundo los recibe. Aquí estamos 100% dispuestos a ayudarnos los unos a los otros porque es un momento muy difícil", subrayó Escalona, mientras coordina a 46 personas provenientes de diversas zonas que ahora habitan bajo el techo de lona.
La entrada luce repleta de motos estacionadas y un mar de gente entra y sale con ayuda para los damnificados. Cargan bolsos grandes, maletas, colchones.
Este refugio es también un centro de acopio para concentrar y distribuir insumos de primera necesidad.
A pesar de la tristeza, queda lugar para el ímpetu que permite apoyar a otras víctimas.
"La solidaridad que hay ahorita es impresionante", resaltó Carlos Marcano, un trabajador portuario que también perdió su vivienda en una zona popular cercana a la costa.
La mayoría de las pérdidas se produjeron en La Guaira, estado costero con una población mayor a 400.000 personas.
La presidenta interina Delcy Rodríguez la declaró "zona de desastre". Además, durante una alocución la madrugada del sábado, dijo que el Estado "está militarizado para garantizar la seguridad".
La ayuda llega de todas partes del país para apoyar refugios y centros de salud con el envío de productos básicos y comida.
Pedro Colmenares llevó con sus compañeros de trabajo 500 panes y bebidas para repartir en el refugio. Enormes filas se formaban esperando los alimentos.
"Todo el pueblo está unido. Entre nosotros mismos, dándonos un abrazo de hermandad para que el mundo vea que el venezolano es una persona que se quiere, que se apoya en los momentos más difíciles", exclamó.
Moretones, vendas, prendas polvorientas. La huella de la tragedia esta en la piel de los refugiados. En las carpas también se resguardan heridos y pacientes psiquiátricos.
El Hospital Periférico de Pariata recibió la mayoría de los afectados. Un enfermero dijo a la AFP que más de 400 heridos fueron atendidos en las primeras 48 horas.
Este centro de salud los remite al refugio porque no tienen adonde ir.
"A medida que los pacientes se van dando de alta, viene el otro problema (...). No tienen para dónde ir, porque perdieron las casas, perdieron todo", explicó la cirujana Geralldyne Franco.
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