Es uno de nosotros: San Antonio abraza a Wemby rumbo a las Finales de la NBA
San Antonio, Estados Unidos, 2 Jun 2026 (AFP) -
No es una megaurbe como Nueva York. En San Antonio, Texas, los Spurs de Wemby se cruzan en el supermercado junto con sus fans, quienes celebran a esta nueva generación que los llevó a las Finales de la NBA, sin perder la humildad.
El nombre de los Spurs aparece en cada restaurante, en cada café o bar de esta ciudad de 1,5 millones de habitantes, de mayoría latina. Banderines en apoyo al equipo flamean en los jardines, con vecinos que visten sus camisetas negras con la espuela en el centro.
En la zona sur de la ciudad, una estructura de 5.5 metros de altura con la figura de Víctor Wembanyama se instaló en 2023, cuando el francés de 2.24 metros puso sus zapatillas talla 57 en suelo texano para cambiar la historia del club.
Todos confían en que conquistarán su sexto anillo, cuando se vean 25 años después en una final con los Knicks de Nueva York, a quienes vencieron en 1999.
"Es una nueva era. Hemos estado aquí toda nuestra vida. Estuvimos aquí para la era [Tim] Duncan, la era [Manu] Ginóbili y todo ello. Y ahora estamos de vuelta, se siente muy bien", confiesa Bobby, Rivas, un músico de 32 años.
"Es un nuevo capítulo. Estamos de regreso y es una nueva ola. Amamos a Wemby", confiesa por su parte Briggitte Sanchez, de 38 años y parte de la banda Honey Bunny, junto con Bobby, quien le toma una foto frente a la figura del "Alien".
- Wemby: Un buen hombre -
Ricky Alvarado y Luis Ramos, dos contratistas fanáticos Spurs, formaron parte del grupo familiar que fabricó y colocó a la entrada de un taller familiar la figura de Wemby, hecha de madera, reforzada con metal, y pintada de tanto en tanto.
"Estamos emocionados. La última vez que se vieron en una final fue en 1999. Creo que tenemos un buen equipo y que están sólidos", dice Rick, de 38 años.
"Somos fanáticos de los Spurs y fue el amor por los Spurs lo que nos hizo construir esto cuando Wemby vino". agrega.
Ricky dice que, aunque no lo ha visto en persona, sabe que Wemby se siente parte de la comunidad. Cuenta que visitó la estructura de metal y hasta le puso un autógrafo. Solo que la lluvia y el clima inclemente texano la borraron.
"Es bueno verlo interactuar con la comunidad porque muchas estrellas quieren estar lejos de la gente. Pero a él lo ves participando activamente, queriendo estar aquí. Parece un buen hombre. Tiene un gran corazón. Vimos ese emotivo triunfo" ante el Trueno de Oklahoma City para llegar a las finales.
Este martes la tienda de souvenirs del A&T Center, casa de los Spurs, estaba llena de fanáticos buscando camisetas.
El fervor cautivó también a las monjas salesianas de la ciudad, quienes han colocado la camiseta de los Spurs sobre sus hábitos y se han hecho virales por subir videos de ellas lanzando al aro en el campo del convento. Algunas velas con fotografías de Wemby, como si fuera un santo, también se ofertan en bares y tiendas de souvenirs.
- Wemby: Uno de nosotros -
La llegada del francés de 22 años colocó nuevamente a los Spurs en la esfera mundial, sin que ello les hiciera perder la esencia de humildad en una comunidad que percibe al equipo como suyo y que sabe ganar sin hacer ruido.
La misma esencia que respetaron figuras como Duncan y que Gregg Popovich, presidente del club, mantiene por 29 temporadas.
Jim Fellows, de 55 años está casado con Elsie. Tienen cinco hijos, todos fanáticos, y decoraron la entrada de su casa con banderines y lemas de apoyo a los Spurs. "Es un gran equipo. En la cima está Wemby, cuando está en el campo todo funciona mejor. Todos contribuyen", considera.
Su esposa Elsie, de 53, recuerda que celebraron el primer anillo, en 1999. "Fuimos al primer desfile con Duncan y (David) Robinson y todos ellos", cuenta.
Cuando Wemby llegó, recuerda, estuvieron muy emocionados. "Leímos sobre él y supimos que calzaría perfecto en el equipo, porque es un hombre humilde, y muchos de los jugadores de los Spurs son aún locales, humildes, te los encuentras en el supermercado o en el centro comercial y les dices: ¡hola! y sigues caminando sin perturbarlos", detalla.
Confía en que, desde este miércoles, cuando el Area 51 -Stephon Castle 5 y Wemby 1- salga al campo, harán historia. "Wemby es parte de la comunidad. Es como un joven normal. Pero a la hora de jugar es fantástico".
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