Agencias

Eslovaquia reabre un canal de cooperación con Moscú suspendido por la guerra

Eslovaquia reabre un canal de cooperación con Moscú suspendido por la guerra

Praga, 16 oct (EFE).– El ministro de Exteriores de Eslovaquia, Juraj Blanár, tiene previsto viajar a Moscú para reactivar el próximo lunes un instrumento de cooperación bilateral suspendido tras la invasión rusa de Ucrania, un plan que ha llevado a la oposición a acusar de "alta traición" al Gobierno del populista Robert Fico.

Según confirmó este viernes la televisión pública eslovaca STVR, Blanár presidirá junto al ministro ruso de Ciencia y Educación Superior, Valeri Falkov, la primera reunión de la Comisión Intergubernamental de Cooperación Económica, Científica y Técnica entre Rusia y Eslovaquia que se celebra desde noviembre de 2021.

El suministro de energía rusa a Eslovaquia, así como las restricciones impuestas a los atletas rusos por la guerra de agresión contra Ucrania, figuran como los principales asuntos en la agenda del encuentro.

Tanto la emisora pública como diversos medios eslovacos se hacen eco hoy del artículo publicado la víspera por el portal Politico, que al avanzar la noticia de la reunión en Moscú sostiene que Fico se perfila como el principal aliado del Kremlin en la Unión Europea (UE) tras la salida del poder en Hungría del ultranacionalista Viktor Orbán, derrotado en las elecciones legislativas del pasado mes de abril.

Los partidos de la oposición del país centroeuropeo, socio de la UE y de la OTAN, han criticado duramente el viaje de Blanár, al considerarlo parte de una estrategia de progresivo alineamiento con Moscú.

Esta misma semana, Eslovaquia y Rusia anunciaron el restablecimiento de sus contactos diplomático-militares mediante el envío de dos agregados militares eslovacos a Moscú y la recepción de un representante ruso en Bratislava, lo que ha avivado el temor de la oposición a un incremento del espionaje ruso en suelo comunitario.

La oposición liberal eslovaca califica la reactivación de la citada comisión de "cortina de humo" y sostiene que el viaje del jefe de la diplomacia a Moscú persigue en realidad eliminar el límite máximo de 35 diplomáticos rusos autorizados a operar en Eslovaquia.

Dicho tope fue fijado en 2022 (antes del retorno al poder en 2023 de la coalición de izquierdistas y ultranacionalistas liderada por Fico) al considerarse que numerosos empleados de la legación rusa realizaban labores de inteligencia.

El partido opositor Libertad y Solidaridad (SaS) ha advertido de que permitir un aumento del personal acreditado por Moscú en Bratislava implicaría "fortalecer a los servicios de inteligencia rusos" y ha amenazado con presentar una denuncia por alta traición contra el ministro Blanár si la medida sale adelante.

"Si hasta ahora pensábamos que la política exterior del Gobierno de Robert Fico había tocado fondo, nos equivocábamos: han logrado hundirse aún más", afirmó el diputado liberal Ivan Novotny, quien exigió al ministro la cancelación del viaje.

Por su parte, Blanár rechazó las críticas y defendió la necesidad de que Eslovaquia garantice el flujo de gas y petróleo rusos, a pesar de los esfuerzos de la UE por reducir la dependencia energética de Moscú y evitar la financiación de la invasión de Ucrania.

Junto al combustible nuclear, estas importaciones "son vectores energéticos contratados cuya falta o ausencia, en la actual coyuntura geopolítica, no puede ser suplida por nuestros aliados de la UE, Estados Unidos u Oriente Medio", declaró el jefe de la diplomacia eslovaca al diario Pravda.

Eslovaquia suspendió el envío de armamento de su ejército a Ucrania en 2023 tras la subida al poder del actual Ejecutivo de Fico.

A pesar de las objeciones de Bratislava, que mantiene un contrato a largo plazo con el gigante estatal Gazprom, la UE mantiene su objetivo de vetar las importaciones de gas ruso a partir del próximo 1 de enero. EFE

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