San Martin de Valdeiglesias, España, 30 Jul 2026 (AFP) -
España levantó este jueves la emergencia decretada por los feroces incendios en los alrededores de Madrid, ya casi "sin llamas", mientras que en Francia unas gotas de lluvia y una bajada de temperaturas alimentaron el optimismo.
Ambos países vecinos han sufrido en la última semana algunos de los peores incendios forestales de los que se tiene recuerdo, que arrasaron vastas zonas y obligaron a cientos de miles de personas a abandonar sus hogares.
"Tengo 67 años y nunca había visto algo así (...) De camino hacia aquí, me eché a llorar", contó Jean-Claude Bonnet, un voluntario de Burdeos.
"Lo peor son los animales que se ven, quemados al borde de la carretera. Es una catástrofe ecológica", lamentó.
Desde principios de semana, los bomberos en ambos países consiguieron frenar el avance de las llamas, lo que permitió el regreso de decenas de miles de personas a sus casas.
Y aunque la llegada de una nueva de ola de calor el miércoles hacía temer por un repunte del fuego, la situación continuó estable y el gobierno español decidió dejar "atrás la emergencia" decretada hace una semana, anunció su presidente Pedro Sánchez.
Dos grandes fuegos arrasaron en los últimos días la sierra que se levanta al oeste de Madrid. El primero de ellos, en la región capitalina, "está prácticamente sin llamas" y "no existen focos activos", dijo la delegación del gobierno.
En la colindante provincia de Ávila, el fuego también está estabilizado. El incendio -el más grande en España desde que comenzaron los registros en 1961-, quemó unas 50.000 hectáreas y estuvo a punto de fusionarse con el de Madrid.
A las afueras de San Martín de Valdeiglesias, localidad que quedó acechada por ambos fuegos, una intacta instalación de bomberos se encontraba rodeada de terreno calcinado, constató un reportero de la AFP.
Al menos cien viviendas han quedado destruidas solo en la región de Madrid, según una evaluación inicial, pero se espera que esa cifra aumente, dijo la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso.
Las autoridades advierten que el riesgo sigue siendo "muy alto". De hecho, un nuevo incendio en el oeste del país, cerca de Portugal, obligó a evacuar el jueves a más de 600 personas.
- Lluvia en Francia -
En el suroeste de Francia, bomberos y vecinos esperaban ansiosos que la bajada prevista de temperaturas y algo de lluvia ayudase a extinguir el peor incendio forestal en el país desde 1949.
"Hay truenos, eso es bueno", declaró un bombero en el turístico municipio de Lège-Cap-Ferret, donde comenzaron a caer algunas gotas de lluvia.
El servicio regional de bomberos se mostró "razonablemente optimista", ya que el incendio declarado hace una semana no se extendió más allá de las 42.000 hectáreas desde el fin de semana.
"Esta mañana el fuego sigue estabilizado. La superficie quemada no ha cambiado", declaró la prefectura local en un parte sobre la situación, indicando que se mantienen "seis focos activos".
El fuego obligó a evacuar a más de 220.000 personas de esta región turística cercana a la ciudad de Burdeos, en plena temporada alta de verano, y destruyó cerca de 240 viviendas.
En total, más de la mitad de los evacuados ya no están sujetos a estas medidas preventivas, entre ellos 84.000 que fueron autorizadas a regresar a sus hogares este jueves.
- Calor y sequía -
El jefe regional de bomberos, Marc Vermeulen, advirtió que sus equipos aún tendrán que dedicar varios días a rociar con agua las llamas restantes en el bosque de pinos.
Europa se ha visto afectada por sucesivas olas de calor y una grave sequía este año, que los científicos atribuyen al cambio climático causado por la actividad humana.
El calor extremo ha resecado la vegetación que había crecido durante los períodos de lluvia a comienzos de año, lo cual creó condiciones de auténtico polvorín.
Aunque la atención actual se centra en Europa Occidental, la Unión Europea advirtió esta semana de que las condiciones propicias para incendios se extenderán hacia el centro del continente en los próximos días.
En la isla griega de Creta, 8.000 personas fueron evacuadas la noche del miércoles ante los incendios declarados durante la jornada y atizados por fuertes vientos cambiantes, que mataron a dos bomberos.
Y en Turquía, los bomberos combaten al menos 115 fuegos activos, aunque las autoridades indicaron que 110 estaban completamente bajo control.
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