Espinosa, candidata a la ONU: La gran deuda es prevenir los conflictos y no llegar tarde
Esteban Capdepon Sendra
Naciones Unidas, 13 may (EFE).- La diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa, recientemente propuesta para suceder a António Guterres como secretario general de Naciones Unidas, señala en una entrevista con EFE que la organización necesita transformarse y que "la gran deuda de la ONU es fortalecer una arquitectura de prevención de conflictos" para así "no llegar siempre tarde".
"La gran deuda que tiene la ONU en este momento es fortalecer una arquitectura de prevención de conflictos. La Carta de la ONU dice 'prevenir conflictos futuros, proteger a la humanidad de las amenazas de la guerra'. (...) Lo más importante es poder invertir en prevenir conflictos y no llegar siempre tarde", declara Espinosa en la sede de la ONU en Nueva York un día después de que se oficializara su candidatura.
La ecuatoriana, que fue presidenta de la Asamblea General entre 2018 y 2019 y ministra de Defensa (2012-2014) y canciller (2017-2018) de su país durante los mandatos del expresidente Rafael Correa, fue propuesta por Antigua y Barbuda para liderar la ONU a partir del próximo 1 de enero.
Aunque subraya que "cree en las Naciones Unidas", admite que el auge de las guerras en el mundo ha ampliado "la necesidad más profunda y estructural de repensar el sistema", sobre todo para poder ser "los primeros en alertar y en estar físicamente" donde se prevé que vayan a ocurrir conflictos.
Irán, Gaza y la sombra de Trump
En un repaso por los últimos conflictos que han tensionado la escena global y el papel de la ONU, la candidata señala que el mundo se encuentra en un nuevo escenario "multipolar" que exige organización y reivindica el papel y la experiencia de Naciones Unidas.
Espinosa reconoce el papel mediador de países como Catar y Egipto, claves en los esfuerzos para el alto el fuego entre Israel y Hamás, y el de Pakistán, entre Irán y EE.UU., pero apuesta porque la ONU tenga un papel más activo en la solución de conflictos.
"Lo que tiene que hacer la ONU es acompañar, decir, aquí estoy, estoy disponible, soy parte de la solución y no estar esperando afuera a ver si le abren la puerta", declara.
En este sentido, urge a la organización a ser parte de los esfuerzos para desbloquear el estrecho de Ormuz, pero también a asistir a los países que están sufriendo las consecuencias.
Consultada por la Junta de Paz para Gaza, creada a iniciativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y que algunas voces en la ONU temen que pueda solapar los esfuerzos del Consejo de Seguridad, la candidata rechaza verlo como una competencia y apunta que más bien lo ve "como un complemento".
"La ONU no tiene que pensar que es el único que va a hacer magia para resolver los conflictos", comenta.
América Latina, "más presente" en Venezuela, Haití y Cuba
Espinosa, que se define como "una mujer orgullosamente ecuatoriana", asegura que América Latina debe afrontar una serie de problemas comunes "que están poniendo en riesgo su desarrollo" y, con especial mención a Venezuela, Haití y Cuba, insta a la región a sumar fuerzas y estar más presente.
"Venezuela es uno de esos países que está en un proceso de transición. Creo que América Latina tiene que estar más presente. Tenemos situaciones como la de Haití, que es realmente desgarradora y donde siento que América Latina también tiene que sumarse, apoyar, juntar esfuerzos, potenciar canales diplomáticos para apoyar una situación tan grave", afirma.
Esta cooperación también la pide para Cuba, para que "tenga un futuro prometedor, derecho al desarrollo y que todos los ciudadanos cubanos vivan en paz y libres de necesidad". Sin embargo, evita pronunciarse sobre las presiones de Trump a la isla.
Cada vez son más las voces que reclaman que la próxima persona al frente de la ONU sea una mujer y, además, latinoamericana. En los 80 años de historia de la organización, todos los secretarios generales han sido hombres, y una candidatura de América Latina permitiría cumplir con la norma no escrita de la rotación regional.
Además de Espinosa, la expresidenta chilena Michelle Bachelet y la actual secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y exvicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan, también cumplen con ambas condiciones.
En la carrera por suceder a Guterres, que todavía está abierta, también se encuentran el actual director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, el argentino Rafael Grossi, y el expresidente de Senegal Macky Sall. EFE
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