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Europa premia el rescate arquitectónico y patrimonial de la segunda mayor cúpula de España

Europa premia el rescate arquitectónico y patrimonial de la segunda mayor cúpula de España

Carla Aliño

Valencia (España), 26 may (EFE).- Más de 35.000 tejas, un andamio diseñado para no tocar la estructura original y trabajos a más de 40 metros de altura han logrado restaurar una de las cúpulas más grandes de España, una compleja intervención que ahora recibe los honores del mayor premio europeo en conservación arquitectónica del patrimonio.

Durante dos años, restauradores, arquitectos, artesanos y especialistas en conservación histórica han acometido la ingente tarea de recuperar la cúpula de las Escuelas Pías de Valencia (este de España), la segunda más grande de España con casi 25 metros de diámetro y una superficie de mil metros cuadrados.

Construida en el siglo XVIII, la cúpula presentaba importantes grietas, filtraciones de agua y graves problemas de humedad acumulados durante décadas.

Así lo explican a EFE Mairena Velasco e Inés Cámara, directora ejecutiva y directora comercial, respectivamente, de la empresa Estudio Métodos de la Restauración (EMR), encargada de la ejecución de estas obras en pleno centro histórico de la ciudad.

El proyecto de restauración, desarrollado entre 2018 y 2025 y dirigido por el arquitecto Luis Cortés, ha sido reconocido con el citado premio europeo, en los que se ha distinguido a un total 30 actuaciones de restauración de 18 países de todo el continente, cuya entrega tendrá lugar el próximo jueves en Nicosia (Chipre).

El edificio de las Escuelas Pías de Valencia fue ideado por el arzobispo Andrés Mayoral en 1768 con la intención de que destacara en la ciudad y se pudiera observar desde todos los puntos, de ahí "la grandiosidad de la iglesia", explica a EFE Francisco Alemany, responsable del colegio.

Aunque este inmueble cuenta con tres alturas, el arzobispo Mayoral deseaba una altura más, así como poder pintar el interior de la cúpula con frescos de José Segrelles, pero el fallecimiento del religioso puso fin a la financiación de la obra.

Más de 35.000 tejas

Uno de los trabajos más espectaculares en la restauración, destaca Velasco, fue el desmontaje y posterior recolocación de la cubierta cerámica, ya que la cúpula cuenta unos 1.000 metros cuadrados de superficie y más de 35.000 tejas, de las que cerca de 7.000 tuvieron que sustituirse, y para ello se fabricaron nuevas de forma artesanal en Valencia.

Estas nuevas tejas vidriadas se elaboraron en distintos tonos de azul para integrarlas visualmente con las originales y evitar contrastes excesivos, mientras que muchas de las piezas antiguas también fueron restauradas manualmente 'in situ' por especialistas que retocaron esmaltes y desperfectos uno a uno.

Para esta intervención se ha optado por recuperar técnicas tradicionales, de forma que todo el proyecto se ha ejecutado utilizando morteros de cal, mucho más compatibles con los materiales históricos que los cementos modernos utilizados en restauraciones de décadas pasadas.

Cambios en la obra

La intervención dio un giro cuando los técnicos accedieron al interior de la cúpula para actuar en las grietas desde dentro. Allí descubrieron que la humedad acumulada durante años había deteriorado seriamente los nervios estructurales cercanos a la linterna, hasta el punto de existir riesgo de desprendimientos.

La situación obligó a redactar un proyecto modificado para consolidar también el interior. Fue necesario montar una gran torre de andamios dentro de la iglesia para acceder a las zonas dañadas, algunas situadas a más de 40 metros de altura.

"Cuando subías había una humedad y un calor insoportables", recuerda Velasco.

Esta obra se suma a otros trabajos realizados por esta empresa en monumentos históricos de toda España, desde la Sagrada Familia de Barcelona hasta la Catedral de Santiag de Compostela, pasando por murallas, castillos y acueductos históricos. EFE

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