Evo Morales dice que ampliar estado de excepción en Bolivia es "para reprimir al pueblo"
La Paz, 15 sep (EFE).- El expresidente de Bolivia Evo Morales (2006-2019) afirmó este martes que la decisión del Gobierno del presidente boliviano, Rodrigo Paz, de ampliar el estado de excepción por 90 días más "solo servirá para reprimir al pueblo" y que no resolverá la crisis económica que se vive en el país.
"Solo servirá para seguir reprimiendo al pueblo, mientras roban, privatizan, hipotecan el país y promulgan normas inconstitucionales", escribió Morales en sus redes sociales.
Afirmó que "de ninguna manera" la medida servirá para resolver la crisis económica o para bajar "los precios de alimentos, combustibles", ni para "frenar la corrupción".
"El Gobierno usó el estado de excepción para contener la protesta social frente a la corrupción, el narcotráfico, el incremento de precios en la canasta familiar y la escasez de combustibles", añadió.
El Gobierno aprobó el lunes un decreto que amplía por otros 90 días el estado de excepción, vigente desde el 20 de junio, "mientras los factores de riesgo permanezcan". La norma debe ser analizada por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), que tiene un plazo de 72 horas para pronunciarse.
La Comisión de Constitución y Justicia Plural de la Cámara de Diputados había aprobado previamente un proyecto de resolución para ampliar el estado de excepción, ante los anuncios de movilización de algunos sectores sociales y como medida para preservar la "reactivación" económica del país.
El expresidente Jorge Tuto Quiroga (2001-2002), líder de la principal fuerza de oposición parlamentaria, advirtió que la extensión de la medida podría retrasar la reforma de la Constitución, orientada a atraer inversión extranjera.
Entre mayo y junio, la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB) impulsaron bloqueos de carreteras, principalmente en el occidente y el centro del país, con el respaldo de grupos afines a Morales, que provocaron desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, dejaron al menos 16 fallecidos y causaron pérdidas económicas superiores a 3.000 millones de dólares. EFE
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