Expertos italianos alertan del riesgo del calentamiento del Mediterráneo para la aviación
Roma, 1 sep (EFE).- El calentamiento del Mediterráneo propicia el desarrollo de tormentas eléctricas intensas que pueden poner en riesgo la seguridad y operatividad de los aeropuertos del continente, según un informe del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia divulgado este martes.
"Si el Mediterráneo continúa calentándose, es plausible esperar condiciones potencialmente favorables para la formación de tormentas eléctricas más intensas, tanto durante el verano como en los meses de otoño e invierno, con un impacto creciente en la resiliencia de la infraestructura aeroportuaria y las operaciones de vuelo", advierte Tommaso Alberti, investigador del INGV y autor principal de un estudio sobre el efecto del calentamiento en la atmósfera.
Esta investigación, publicada en la revista científica "Atmospheric Science Letters", analizó una tormenta eléctrica que azotó el aeropuerto de Fiumicino (Roma) el 13 de diciembre de 2024 y que causó al menos ocho desvíos, retrasos y patrones de espera en aproximadamente tres horas de intensa actividad convectiva (movimiento ascendente de aire cálido provocado por el calentamiento de la superficie).
Los investigadores han comparado condiciones atmosféricas similares a las observadas en este evento en un período anterior (1979-2000) y en uno más reciente (2002-2023) y "los resultados muestran que el entorno termodinámico en el que se producen estas configuraciones ha cambiado significativamente".
Así, en el periodo más reciente, las temperaturas del aire han aumentado aproximadamente dos grados celsius en amplias zonas de Italia, mientras que la temperatura superficial del mar Mediterráneo ha aumentado aproximadamente 1,5 grados en gran parte de la cuenca.
El estudio también detecta variaciones en la cizalladura del viento, es decir, cambios bruscos y repentinos en la dirección e intensidad del viento, y ráfagas, así como una reducción de la visibilidad, "parámetros fundamentales en fases cruciales del vuelo como el despegue y el aterrizaje".
"El resultado más importante de nuestro trabajo es que las configuraciones atmosféricas que generan estos fenómenos no han cambiado necesariamente, pero sí el contexto climático en el que se producen", explica Tommaso Alberti
Un Mediterráneo más cálido "aporta mayores cantidades de calor y humedad a la atmósfera, aumentando la energía potencialmente disponible para la formación de tormentas eléctricas muy intensas, que pueden provocar fuertes lluvias, rachas de viento intensas, visibilidad reducida y otros fenómenos meteorológicos severos".
En este sentido, el caso analizado en Fiumicino es particularmente significativo porque la tormenta ocurrió en diciembre: el calor acumulado durante el verano puede persistir en los meses siguientes, prolongando las condiciones favorables para la convección hasta bien entrado el otoño y el invierno.
Los efectos negativos que describe el estudio del INGV son significativos cuando estos fenómenos afectan directamente a un nodo aeroportuario como el de Roma ya que las tormentas, el viento, la lluvia torrencial y la visibilidad reducida pueden provocar desvíos y retrasos "que, en una red tan interconectada como la europea, pueden extenderse a otros aeropuertos nacionales e internacionales".
No significa, añaden los experto, que las tormentas eléctricas se vuelvan más frecuentes en todas partes, "pero podrían actuar en un entorno cada vez más cálido y con mayor energía".
"Cuantificar este riesgo futuro será uno de los próximos objetivos de nuestra investigación, especialmente para infraestructuras estratégicas y particularmente expuestas como los grandes aeropuertos", concluye Alberti.
De hecho el siguiente paso de la investigación será extender este tipo de análisis a escenarios climáticos futuros para comprender cómo podrían evolucionar la convección severa y sus impactos en los principales centros de conexión del Mediterráneo "contribuyendo así al desarrollo de estrategias de adaptación y a una mayor resiliencia del transporte aéreo en un clima cambiante", concluye la nota del INGV. EFE
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