Expresidente Quiroga pide enjuiciar a Evo Morales por un polémico caso de "terrorismo"
La Paz, 6 oct (EFE).- El expresidente de Bolivia, Jorge Tuto Quiroga, anunció este martes que va a iniciar el proceso legal para poder juzgar a Evo Morales, por un supuesto caso de terrorismo durante su gobierno en 2009, que se encuentra en espera de sentencia en la Corte IDH.
Quiroga (2001-2002) dijo a los medios en La Paz que presentará ante la Fiscalía las acusaciones contra el expresidente Morales (2006-2019) y el exvicepresidente Álvaro García Linera (2006-2019), para un "juicio de responsabilidades por ejecución sumaria" dentro del llamado caso 'terrorismo'.
Si la Fiscalía admite la proposición, el caso pasará al Legislativo, donde necesita el apoyo de dos terceras partes. De superar esa votación, el expresidente podrá ser juzgado por el Tribunal Supremo.
Quiroga, líder de la alianza opositora Libre, señaló que no quiso presentar el documento al anterior fiscal, Roger Mariaca, recientemente destituido y encarcelado preventivamente por acusaciones de supuesta protección al narcotráfico, al considerar que "lo hubiera archivado" y no habría prosperado.
"La Fiscalía General antes estaba podrida hasta el tuétano. Ahora hay un fiscal general con buenas intenciones", afirmó el exgobernante, en alusión al fiscal general interino, José Armando Urioste, quien tomó juramento el lunes.
Quiroga indicó que la proposición acusatoria será firmada por los parlamentarios de Libre e invitó a otros legisladores a sumarse "para entregar esta semana" el documento y que el Ministerio Público actúe "sobre algo que fue lo más grave que pasó en Bolivia, (una) ejecución sumaria ordenada por un expresidente".
Además, recordó que el caso "ya ha sido investigado" en la CIDH, que en 2024 presentó una causa al respecto a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).
En abril de 2009, una operación policial en el Hotel Las Américas de Santa Cruz se saldó con tres extranjeros muertos, incluido el irlandés Michale Dwyer, y la detención del croata-boliviano Mario Tadic y el húngaro Elöd Tóásó, acusados de formar parte de una célula terrorista que supuestamente pretendía la secesión de esa región oriental y atentar contra el entonces presidente Morales.
En 2015, tras someterse a un proceso abreviado, Tadic y Tóásó fueron condenados a cinco años y diez meses de prisión por alzamiento armado con fines secesionistas.
Como ya habían cumplido su condena estando en detención preventiva, ambos abandonaron Bolivia alegando que temían por su seguridad y demandaron al Estado ante organismos internacionales por crímenes de lesa humanidad.
Las 39 personas procesadas en este caso denunciaron que el entonces Gobierno de Morales lo inició por motivos políticos para acallar a líderes opositores de Santa Cruz.
El caso se cerró en 2020 con la absolución de todos los acusados que seguían procesados, tras retirar sus acusaciones el entonces Gobierno transitorio Jeanine Áñez y la Fiscalía boliviana, opositores a Morales.
En 2022 se conoció un informe de la CIDH, tras una petición formulada por el abogado Gerardo Prado Herrera y por la madre de Dwyer.
En ese informe, la CIDH concluyó que "el Estado boliviano es responsable por la violación de los derechos a la vida, integridad personal, libertad personal, garantías judiciales y protección judicial" en perjuicio "de las víctimas identificadas" en el documento. EFE
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