Finlandia prorrogará hasta 2028 la ley de devolución en caliente en su frontera con Rusia
Helsinki, 3 sep (EFE).- El Gobierno finlandés anunció este jueves que quiere prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2028 una polémica ley que permite la devolución en caliente de los migrantes y refugiados que lleguen a la frontera oriental con Rusia, a fin de impedir el uso instrumentalizado de la migración por parte de Moscú.
La Ley de Seguridad Fronteriza autoriza a la Guardia de Fronteras a suspender temporalmente la admisión de solicitudes de asilo, bloquear el paso a los refugiados e inmigrantes que quieran entrar en el país y devolverlos a Rusia cuando el Gobierno considere que se trata de "migración instrumental".
Su aplicación requiere una decisión específica por parte del Ejecutivo y solo puede aplicarse si no existen otros medios suficientemente eficaces como para salvaguardar la soberanía o la seguridad nacional de Finlandia.
"Finlandia ha adoptado medidas contundentes para garantizar la seguridad fronteriza. Esta ley nos ayuda a asegurarnos de que las autoridades fronterizas puedan actuar con eficacia ante los incidentes más graves de migración instrumentalizada", señaló en un comunicado la ministra finlandesa de Interior, Mari Rantanen.
El Parlamento aún debe aprobar la prolongación de la ley, pero ya lo hizo una vez en junio de 2025.
Esta norma legislativa de carácter temporal entró en vigor el 22 de julio de 2024, después de que el año anterior se produjese un inusual aumento en la llegada de refugiados de terceros países a través de la vecina Rusia, un fenómeno que Helsinki consideró "un ataque híbrido" por parte de Moscú en respuesta al ingreso de Finlandia en la OTAN.
La validez inicial de la ley era de un año, pero el Gobierno finlandés decidió prorrogar su vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026, al considerar que la amenaza en la frontera seguía siendo "alta e impredecible".
El país nórdico decidió además cerrar todos los pasos fronterizos con Rusia al tráfico de personas y construir una valla metálica con videovigilancia en los puntos más vulnerables de los 1.340 kilómetros de la frontera rusa.
"Hasta ahora, el cierre de los pasos fronterizos ha resultado suficiente para frenar la migración instrumentalizada y, por el momento, esta no se ha extendido a otros puntos de la frontera. Sin embargo, es fundamental prepararse para la posibilidad de que la situación cambie de forma rápida y drástica", señaló el Ministerio de Interior en el comunicado.
Pese a tratarse de una solución temporal, el polémico texto legal ha despertado numerosas críticas por parte de la oposición, funcionarios y juristas del país nórdico, ya que contraviene la legislación internacional en materia de migración y asilo.
La devolución en caliente está prohibida por el Convenio Europeo de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU y la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (UE). EFE
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