Fluminense confía en su fortaleza en el Maracaná para no complicarse en la Libertadores
Río de Janeiro, 14 abr (EFE).- Fluminense confía en su solidez como local en el Maracaná de Río de Janeiro para vencer este miércoles al Independiente Rivadavia, campeón de la Copa Argentina 2025, y evitar complicaciones tempranas en el Grupo C de la Copa Libertadores.
Una victoria llevaría al conjunto brasileño al liderato, que ocupa ahora Rivadavia, mientras que una derrota o incluso un empate lo dejaría en una posición delicada, tras empatar sin goles ante el venezolano Deportivo La Guaira en la primera jornada.
Ya un triunfo de Rivadavia en Río sería un paso de gigante para situarse como uno de los grandes favoritos del grupo para avanzar a octavos, luego de vencer por 0-1 al boliviano Bolívar en su debut en el torneo continental.
El 'Flu', dirigido por el argentino Luis Zubeldía, llega además presionado tras perder 1-2 contra Flamengo el domingo pasado, derrota que lo bajó al cuarto puesto de la clasificación del Campeonato Brasileño.
A eso se suman varias bajas de peso como el argentino Lucho Acosta, principal armador del equipo, quien salió lesionado del clásico Fla-Flu con una lesión en la rodilla y quien al parecer será reemplazado por Ganso.
El técnico de Fluminense tampoco tendrá en cancha a su coterráneo Germán Cano, pues el delantero está con una lesión muscular, ni al centrocampista uruguayo Facundo Bernal, por un problema de rodilla.
En ataque, el Flu depositará sus esperanzas en el venezolano Jefferson Savarino -autor del gol a Flamengo- y el uruguayo Agustín Canobbio.
Rivadavia, en cambio, es optimista. Lidera el Grupo C con tres puntos tras vencer a Bolívar y aterriza seguro en Río, luego de una excelente campaña en Argentina, que lo tiene en la punta del Grupo B de la primera división.
El entrenador Alfredo Berti tiene confirmado al paraguayo Álex Arce como uno de sus líderes en el ataque.
La única duda es el central uruguayo Leonard Costa, afectado por un golpe en el rostro en la última jornada de la Liga.
Pese a la confianza con la que llega a la 'Ciudad Maravillosa', Rivadavia afronta el desafío de medirse por primera vez a un equipo brasileño en una competición oficial de la Conmebol, que, junto con la intensidad del Maracaná y el calor de Río, podrían pasarle factura en el apartado físico. EFE
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