Francia abrirá más cárceles de máxima seguridad para aislar a los capos del narcotráfico
París, 23 jul (EFE).- Francia ampliará su red de módulos penitenciarios de máxima seguridad para aislar a los grandes capos del narcotráfico, después de que el Gobierno calificara este jueves de éxito su primer año de funcionamiento.
Los dos primeros módulos de este tipo, creados por la ley francesa contra el narcotráfico de 2025 y reservados para los 140 presos más peligrosos del crimen organizado, abrieron sus puertas hace un año en las prisiones de Verdin-le-Vieil y Condé-sur-Sarthe.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, afirmó hoy que la experiencia ha demostrado que son "necesarios" y "eficaces", por lo que anunció la apertura de otras cuatro dependencias de este tipo en las prisiones de Réau, Aix-Luynes, Valence y Saint-Laurent-du-Maroni (Guayana francesa).
El objetivo de estos módulos es romper todo vínculo de los grandes jefes del narcotráfico con el exterior e impedir que continúen dirigiendo sus redes criminales desde la cárcel.
Para lograr ese aislamiento, los internos están sometidos a un régimen mucho más estricto que el del resto de la población penitenciaria.
Las visitas familiares, salvo las de los hijos menores y los abogados, se realizan tras un cristal de separación, las llamadas telefónicas se limitan a dos veces por semana bajo supervisión permanente y cualquier contacto con el exterior implica registros integrales.
Además, la mayoría de las comparecencias judiciales se realizan por videoconferencia para evitar al máximo los traslados.
Según el Ministerio de Justicia, en el primer año de funcionamiento no se ha encontrado ningún teléfono móvil en estos módulos ni se ha registrado ningún sobrevuelo de dron.
Entre los internos sometidos a este régimen figuran algunos de los criminales más notorios de Francia, como Mohamed Amra, cuya espectacular fuga en mayo de 2024, en la que dos funcionarios de prisiones fueron asesinados durante el asalto a un furgón policial, conmocionó al país, o Félix Bingui, presunto jefe del clan Yoda, una de las principales organizaciones del narcotráfico de Marsella.
Actualmente hay 140 internos recluidos en estas instalaciones de alta seguridad, 100 en Vendin-le-Vieil y 40 en Condé-sur-Sarthe, de los que dos tercios aún no han sido condenados de forma definitiva.
Pese a las críticas de organizaciones de defensa de los derechos de los presos, Darmanin defiende la solidez jurídica del modelo.
El ministro asegura que los tribunales ya han rechazado cerca de un centenar de recursos presentados por internos y el Consejo de Estado confirmó en octubre de 2025 la legalidad del decreto que regula estas instalaciones de alta seguridad.
Con la apertura de otros cuatro módulos de este tipo, el Gobierno francés pretende extender por todo el país un sistema que considera una de sus principales herramientas para impedir que las organizaciones de narcotráfico sigan operando desde el interior de las prisiones. EFE
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