East Rutherford, Estados Unidos, 29 Jun 2026 (AFP) -
Tras una sólida actuación en la primera ronda, Francia se sumerge en la fase eliminatoria del Mundial 2026 desde una posición de fuerza para enfrentar al equipo "menos favorito", Suecia, este martes a las afueras de Nueva York.
Pero ahora comienza una nueva competición y un tropiezo supondrá un regreso precipitado a casa.
"Volvemos a poner el contador en cero. Suecia no tendrá nada que perder y puede causarnos problemas. Hay confianza, pero no un exceso de confianza, porque sabemos que la calidad del rival va a subir", dijo el DT francés, Didier Deschamps, este lunes en rueda de prensa.
Para un equipo que aspira a estar en la final el 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, el mismo recinto en el que se enfrentará a los escandinavos, irse antes de lo previsto equivaldría a un fiasco monumental.
Sobre todo por las expectativas generadas por los primeros encuentros y la potencia ofensiva desplegada.
Deschamps, que vive su última campaña al frente del equipo galo y sueña con un tercer título mundial, sin duda se imagina un destino muy distinto al de abandonar el escenario prematuramente.
El técnico regresó el sábado con sus jugadores tras pasar cuatro días en Francia debido al fallecimiento de su madre.
- Filosofía ofensiva -
Sabe que puede confiar en la eficacia de su temible línea de ataque, articulada en torno al trío mágico Mbappé-Dembélé-Olise, tres jugadores que inspiran respeto y temor y que volverán a ser las principales armas de los Bleus.
Con cuatro goles cada uno, el capitán Mbappé y el Balón de Oro Dembélé empezaron el Mundial a todo vapor.
El primero querrá seguir el ritmo infernal de Lionel Messi, que ya suma seis tantos y lo supera por tres dianas en la clasificación de máximos anotadores históricos del certamen (19).
Pero Kiki también mostró otra faceta de su talento, más colectiva, con dos asistencias contra Noruega, aplastada 4-1 el viernes en Foxborough, cerca de Boston.
En cuanto al Mosquito, su triplete contra los noruegos disipó definitivamente las dudas sobre su rendimiento con la selección.
Olise no se quedó atrás en su papel de creador genial, confirmando la nueva dimensión que ha adquirido en la escena internacional.
"Siento un gran respeto por este equipo, que cuenta con grandes cualidades tanto individuales como colectivas. Somos conscientes del reto que nos espera. Tendremos que jugar como si nos fuera la vida en ello", afirmó el seleccionador de Suecia, el inglés Graham Potter.
- En busca de perfección defensiva -
Los suecos avanzaron a la segunda fase tras acabar terceros del Grupo F, luego de un recorrido en forma de montaña rusa: contundente victoria 5-1 frente a Túnez, dura derrota por 5-1 ante Países Bajos y empate 1-1 contra Japón.
Están avisados y saben muy bien a qué armada se van a enfrentar. El único peligro que acecha a los franceses: encontrarse ante un muro, no poder derribarlo y caer en la trampa a la contra.
"Por mucho que seamos los menos favoritos, creemos en nosotros mismos. Habrá que estar a nuestro mejor nivel, nuestra organización defensiva tiene que ser casi perfecta y luego, por supuesto, aprovechar las ocasiones que tengamos", dijo la estrella del ataque sueco, Viktor Gyökeres.
Con el esquema táctico 4-2-3-1 introducido en marzo de 2025 a raíz de la irrupción de Olise, la defensa gala está más expuesta y la cuestión del equilibrio global de Francia no se ha resuelto del todo.
Pero Deschamps no parece dispuesto por el momento a renunciar a su nueva filosofía ofensiva, muy consciente de que dispone de un fondo de armario incomparable en ataque, pese a la lesión de Marcus Thuram, suplente en Norteamérica.
Aunque Dayot Upamecano lució nervioso el viernes contra Noruega, el regreso de William Saliba permitirá a Deschamps recomponer una envidiable pareja de centrales.
Los laterales, en cambio, inspiran mucha menos confianza. Sobre el papel esto parece insuficiente como para temblar ante los suecos, que a pesar de reconocer su inferioridad se ilusionan con dar la sorpresa de la Copa del Mundo.
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