París, 4 nov (EFE).- El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, aseguró este miércoles que la democracia estadounidense está "viva y muy viva" tras la contundente victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato, que registraron una participación récord y llevaron al presidente Donald Trump a reconocer el mejor resultado de sus rivales.
"Es una excelente noticia para la democracia estadounidense", afirmó Barrot durante la sesión semanal de preguntas al Gobierno en la Asamblea Nacional francesa.
"Los electores estadounidenses acudieron masivamente a las urnas para recuperar el control y hacer oír su voz", señaló el ministro, quien destacó que la participación alcanzó un "récord absoluto", impulsada especialmente por la movilización de los jóvenes y por el cambio de orientación electoral en estados que habían permanecido durante décadas en el mismo bloque político.
El jefe de la diplomacia francesa subrayó que "los comicios se desarrollaron sin problemas" y que "los resultados no son ni impugnables ni están siendo cuestionados".
"El propio presidente de Estados Unidos ha admitido y reconocido el mejor resultado de los candidatos demócratas", añadió Barrot al sacar lecciones para la política interna a seis meses de las elecciones presidenciales galas.
En este sentido, subrayó: "Es una demostración más de que, en democracia, es el pueblo quien escribe su propia historia y de que nadie, ni los algoritmos ni los intereses privados, puede hacerlo en su lugar".
"Aquí, en nuestro país, hay algunos a quienes este resultado alegrará y otros a quienes decepcionará", dijo, antes de mencionar expresamente al presidente del partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN), Jordan Bardella, y a sus seguidores.
"Tengo un pensamiento afectuoso para el señor Jordan Bardella y sus amigos, pero espero sinceramente que se recuperen", ironizó Barrot.
No obstante, advirtió de que Europa cometería "un grave error" si se distrajera de la necesidad de reforzar su independencia estratégica, al margen de las decisiones políticas que se adopten al otro lado del Atlántico.
"Hace tiempo que Estados Unidos ha reorientado sus prioridades del Atlántico hacia el Pacífico y que advierte a Europa de que ha llegado el momento de hacerse cargo de sí misma", mantuvo en un nuevo alegato por el desarrollo de la soberanía europea.
Por ello, defendió acelerar la construcción de una Europa "más fuerte, más próspera y más democrática", capaz de resistir las presiones tecnológicas, comerciales y militares de las nuevas potencias.
El objetivo, concluyó, debe ser convertir a Europa en una "superpotencia democrática" que ofrezca una tercera vía a los países que, como Francia, "no quieren ser vasallos de nadie y aspiran a seguir siendo libres". EFE
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