Fundamedios señala al Estado como principal agresor de periodistas en Ecuador en 2025
Quito, 14 abr (EFE).- La Fundación Andina para la Observación y Estudio de Medios (Fundamedios), una de las organizaciones que busca velar por la libertad de prensa en Ecuador, señaló que el Estado se convirtió en 2025 en el principal agresor de periodistas en el país andino, en un contexto de debilitamiento del ecosistema informativo.
Así lo señaló su último informe, 'Entre la intemperie y la captura', en el que advirtió de un aumento de agresiones, censura, hostigamiento digital, opacidad institucional y restricciones al acceso a la información pública, y afirmó que el Estado fue responsable de esas agresiones de manera directa o por omisión.
La organización registró 194 agresiones en 2024, 230 en 2025 y reportó que 114 de estas últimas fueron cometidas por agentes estatales.
Fundamedios sostuvo que la crisis de los medios en Ecuador no puede leerse únicamente como una transición de soportes analógicos a digitales, sino como un deterioro de las condiciones materiales, profesionales, éticas y democráticas que permiten el ejercicio del periodismo.
En ese sentido, señaló que la precariedad laboral ha dejado de ser una anomalía para convertirse en una "condición estructural" del oficio, con menos contratos estables, pagos por pieza, más pluriempleo, menor presencia territorial y menos tiempo para verificar, investigar y resistir presiones.
Según el informe, esta realidad no solo afecta a los periodistas como trabajadores, sino también al periodismo como "función democrática", al reducir su capacidad de investigar, contrastar información y resistir presiones del poder.
Además, alertaron sobre nuevas formas de "silenciamiento territorial" y mencionaron el caso de medios en la ciudad de Macas, en la provincia amazónica de Morona Santiago, que fueron suspendidos en Facebook en marzo de 2026 tras publicar entrevistas y coberturas críticas sobre autoridades locales.
El documento también advirtió sobre la proliferación de "medios inauténticos", pseudo-medios, páginas de propaganda y marcas digitales que "adoptan la apariencia del periodismo sin asumir sus estándares", lo que, a juicio de la organización, intoxica el debate público y erosiona la frontera entre información, propaganda, operación política y agitación digital.
Fundamedios concluyó que no es posible defender la libertad de expresión sin garantizar también condiciones dignas, seguras y sostenibles para informar, y planteó la necesidad de distinguir con claridad entre periodismo profesional y dispositivos de intoxicación informativa. EFE
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