G7 acuerda ayudas a países más afectados por guerra en Irán y respalda multilateralismo
París, 19 may (EFE).- Los ministros de Economía de los países del G7 acordaron este martes aportar ayudas a los países que se verán más afectados por las consecuencias del conflicto en Oriente Medio, en concertación con el FMI y el Banco Mundial, al tiempo que reafirmaron su compromiso con el multilateralismo.
"Si no hacemos nada, 50 millones de personas pueden verse afectadas por esta crisis. Hay que acompañarles tanto en nuestros diferentes países como fuera", aseguró en rueda de prensa el ministro francés de Economía, Roland Lescure, anfitrión de la reunión, dado que Francia preside el G7 este año.
Destacó que es la primera vez que el G7, que reúne a Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá, Japón y Estados Unidos, logra un acuerdo sobre los desequilibrios internacionales, en el que también han participado otros países invitados como Brasil, India, Kenia, Corea de Sur y, varios del golfo Pérsico.
En una declaración conjunta publicada tras esta reunión de dos días en París, los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G7 reafirmaron su "compromiso con una cooperación multilateral" para hacer frente a los riesgos que pesan sobre la economía mundial por el impacto de la guerra en Oriente Medio, la desaceleración del crecimiento y las presiones inflacionarias.
Pese a todo, Lescure no ocultó en la rueda de prensa que las conversaciones de estos dos días en el seno del G7 celebrado en París fueron "francas, a veces difíciles".
"Durante estos dos últimos días hemos tenido discusiones francas, a veces difíciles, directas para encontrar soluciones a largo y corto plazo a los grandes desafíos económicos mundiales con el fin de garantizar la estabilidad económica", declaró en la conferencia de prensa, junto al gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau.
Llamamiento a la apertura del estrecho de Ormuz
Reunidos en París bajo presidencia francesa, los responsables económicos de las principales economías industrializadas advirtieron de que la incertidumbre global ha aumentado como consecuencia del conflicto en Oriente Medio, especialmente por sus efectos sobre las cadenas de suministro de energía, alimentos y fertilizantes.
"El crecimiento y la inflación están expuestos a riesgos crecientes", señalaron los ministros y gobernadores de bancos centrales del G7, que defendieron la necesidad de respuestas coordinadas y temporales para proteger la actividad económica, reforzar la seguridad económica y limitar el impacto sobre los países más vulnerables.
El G7 subrayó además la importancia de garantizar un tránsito "libre y seguro" a través del estrecho de Ormuz, considerado un punto estratégico para el comercio energético mundial, y reclamó una resolución duradera del conflicto para evitar nuevas perturbaciones sobre los mercados internacionales.
Mercados estables y crecimiento equilibrado
Los responsables económicos también reiteraron su compromiso con mercados "estables, transparentes y bien gestionados" para la energía y otras materias primas, al tiempo que pidieron a los países evitar restricciones "arbitrarias" a las exportaciones, ante el temor de nuevas tensiones sobre los precios y el abastecimiento.
Al mismo tiempo, el grupo expresó preocupación por los crecientes desequilibrios económicos mundiales y advirtió en su declaración conjunta de que los déficits y superávits externos persistentes podrían generar mayores tensiones comerciales y riesgos financieros si no se corrigen mediante políticas coordinadas.
El G7 defendió así la necesidad de impulsar un crecimiento "equilibrado y sostenible", apoyado en una mayor inversión, el aumento de la productividad y la reducción de distorsiones económicas.
Los países con grandes déficits externos deberían reforzar el ahorro interno y la consolidación fiscal, mientras que las economías con elevados superávits deberían estimular la demanda interna y la inversión, señalaron los ministros y gobernadores del G7.
Los participantes también destacaron el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y otras instituciones multilaterales para vigilar la situación económica y coordinar el apoyo a los países más afectados por las crisis actuales.
A la reunión de este martes asistieron además representantes de Brasil, India, Kenia, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Siria, así como responsables del FMI, la OCDE, el Banco Mundial y otros organismos financieros internacionales. EFE
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