Gael García Bernal homenajea a Lula y critica las trampas del "capitalismo rampante"
Valladolid (España), 30 oct (EFE).- El actor y director mexicano Gael García Bernal estrenó este viernes en España su tercera película como realizador, 'Hombre al agua', una comedia muy seria donde además de celebrar la comunidad de países latinoamericanos, homenajea al presidente electo de Brasil, Lula da Silva, y arremete contra los manejos del "capitalismo rampante".
"He crecido con los hijos de los exiliados de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile y Colombia, por eso la película apela a esa multiplicidad que nos compone y que también tiene que ver con mi historia, mi biografía", argumentó García Bernal durante una comparecencia posterior a la proyección que mañana, sábado, clausurará la 71ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).
En el caso de Brasil, un país que "siempre" le ha "salvado", explicó que cuando se estaba imaginando la película, aún en fase embrionaria, "Lula se encontraba en la cárcel".
"Por eso quería hacer una 'antitelenovela' sobre la época sindical" del reciente ganador de las elecciones presidenciales en ese país", explica el cineasta.
Lula y Brasil
Para ello, utilizó el recurso de introducir dentro de la película, como parte colateral del argumento, un rodaje en blanco y negro sobre esa etapa, "una especie de metapelícula" en la que al final Lula se escapa de la cárcel saltando el muro del patio, "como un escape de Alcatraz", apostilló en clave de comedia, un género que defendió y que predomina en todo el metraje.
"El humor siempre se ha considerado como algo banal pero en el cine abre compuertas como el detonador fantástico de toda una complejidad, se desenmascara la realidad", analizó García Bernal.
Además, es una ayuda "para entender y ver el lado ridículo de las cosas" aunque se trate de las más graves, como una discusión de pareja o la manipulación política, ejemplificó el mexicano.
De masculinidades en crisis, inquietudes personales "y hasta biográficas en algún momento", de soledades, separaciones afectivas "y el manejo político de Latinoamérica" habla esta película, de estreno mundial en el pasado festival de Venecia.
Además de dirigirla, García Bernal (Guadalajara, México, 1978) la protagoniza en el papel de un migrante cubano en México.
"De joven estudié en Cuba, hice intercambio escolar, y con México tiene mucha cercanía", precisó, antes de abundar: "Ser cubano hoy en día es un ejercicio de supervivencia cotidiana, desgraciadamente, pero increíblemente guarda la misma línea genealógica que Latinoamérica, comparte su misma cultura".
'Capitalismo rampante'
En su tercera película detrás de la cámara, después de 'Déficit' (2007) y 'Chicuarotes' (2019), García Bernal desliza también críticas al "capitalismo rampante" que, a través de las redes sociales, controla, configura y orienta según sus intereses.
"Sin las redes no existiríamos. Hay una necesidad de manifestar quiénes somos, cómo nos definimos, cómo queremos que la gente nos vea y nos observe: es de las trampas más fantásticas que ha hecho el capitalismo rampante".
Algo que, en su opinión, "se puede usar para fines electorales", resumió con la mente puesta en uno de los personajes de su filme, un empresario de éxito que decide emprender una carrera política.
García Bernal sitúa en torno al año 2000, cuando protagonizó 'Amores perros', el papel que le procuró fama, el inicio de una etapa de "neoliberalismo" capitalista que en el caso de México redujo de forma notable la elevada cifra de rodajes en los años 30, 40 y 50 del pasado siglo XX, cuando rebasaban el centenar.
Desde el punto de vista personal, este hijo de actores que venera el teatro como un espacio de libertad creativa e interpretativa que, a su juicio, no concede el cine, "más lineal", aseguró que necesita la diversión, "pasármela bien" cuando dirige o protagoniza un rodaje, ya que de lo contrario el cine se le "acaba". EFE
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