"Gastar mejor antes que gastar más", abogan autores del informe sobre salud en A. Latina
París, 29 sep (EFE).- En un contexto de crisis fiscales en varios países de la región, los autores del informe 'Panorama de la Salud: América Latina y el Caribe 2026' instaron a los países del continente a "gastar mejor que gastar más".
La región "necesitará gastar más en salud, pero es más importante gastar mejor, porque los presupuestos en salud se van a duplicar o incluso a triplicar de aquí hasta 2050 y ello en medio de crisis fiscales en varios países. Por eso, es mejor gastar mejor que gastar más", dijo Javier Guzmán, jefe de la división de Salud, Nutrición y Población del Banco Interamericano, en una conferencia de prensa.
Este organismo realizó el informe conjuntamente con el Banco Mundial (BM) y la OCDE, organizadora de la conferencia de este martes.
Francesca Colombo, responsable de la unidad de Salud de la OCDE, puso el foco en la detección temprana de enfermedades y advirtió del peso de los cuidados de salud en los hogares (32 % del gasto total en salud en la región frente al 20 % en la OCDE).
Por su parte, Michele Gragnolati, gerente de la Práctica de Salud, Nutrición y Población para América Latina y el Caribe del BM, saludó los progresos de la región, aunque avisó que "la calidad" de los cuidados han de mejorar.
Gragnolati puso como ejemplo que una persona ingresada por un ataque cardiovascular en un hospital de América Latina "tiene más probabilidades de morir" en los primeros 30 días de hospitalización que en la media de los países de la OCDE.
Esa calidad en la atención hospitalaria de urgencias agudas varía mucho. Colombia, Costa Rica, Chile y Ecuador registran las tasas de mortalidad hospitalaria más bajas de la región (entre 6 y 11 por cada 100 admisiones por infarto agudo de miocardio), niveles muy cercanos al promedio de la OCDE.
Sin embargo, las mayores tasas de mortalidad intrahospitalaria corresponden a Paraguay (24) y México (23).
El informe 'Panorama de la Salud: América Latina y el Caribe 2026' también destaca que el continente enfrenta una transición demográfica sin precedentes que pondrá a prueba la capacidad de sus ya tensionados sistemas sanitarios: la proporción de adultos mayores de 65 años casi se duplicará en 2050 hasta alcanzar el 18,1 % de la población.
Disparidades en la esperanza de vida al nacer
América Latina y el Caribe alcanzó un promedio de esperanza de vida al nacer de 74,6 años en 2024, un incremento de 2,4 años desde 2010, aunque todavía se sitúa lejos de la media de 81,3 años registrada en la OCDE.
No obstante, hay una gran disparidad regional, pues países como Chile y Costa Rica arrojan una esperanza de 81,5 y 81,1 años, respectivamente, mientras que en Haití (65,1 años) y Bolivia (68,7) es sensiblemente menor.
Respecto a la atención médica efectiva (menor mortalidad por causas tratables), el promedio regional se sitúa en los 130 decesos por cada 100.000 habitantes.
Chile (62), Costa Rica (77), Perú (78), Panamá (87) y Ecuador (91) lideran los mejores indicadores en América Latina y el Caribe, mientras que Guyana (232), Belice (252) y Jamaica (246) se encuentran en el extremo opuesto.
La necesidad de atención sanitaria no satisfecha promedia el 35 % en la región, oscilando entre el 3,2 % en Costa Rica y el 73 % en Perú.
Las enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares y el cáncer, representan actualmente la mayoría de las defunciones en la región, al concentrar en 2023 el 75,9 % del total de muertes. Sin embargo, la reducción de la mortalidad por estas causas ha sido mucho más lenta que en los países de la OCDE.
"La mortalidad por enfermedad cardiovascular disminuyó solo un 4 % entre 2010 y 2023, en comparación con el 28,4 % en la OCDE, mientras que la mortalidad por cáncer cayó un 4 %, frente al 18 % en la OCDE", detalla el texto.
En 2024, el gasto sanitario corriente per cápita en la OCDE (6.097 dólares en paridad de poder adquisitivo, PPA) fue casi cuatro veces superior al de los países de América Latina y el Caribe (1.518).
La región cuenta además con 2,4 médicos y solo 3,9 enfermeras/parteras por cada 1.000 habitantes (frente a 3,6 y 10,3 en la OCDE, respectivamente). EFE
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