Madrid, 4 Mayo 2026 (AFP) -
Explosividad y garra definen a Giuliano Simeone, que continúa con su trayectoria ascendente en el Atlético de Madrid en vísperas de enfrentarse el martes al Arsenal por una plaza en la final de Champions.
"Está en un momento muy bonito. Creo que lo que destaco es su energía. Es diferencial. Transmite algo que es muy difícil ir a comprarlo", decía en noviembre su padre y entrenador, Diego Simeone.
El Cholo no ha dudado en recurrir a la potencia y combatividad de este joven extremo de 23 años, formado en las categorías inferiores del club rojiblanco.
Giuliano ha tenido minutos en 50 minutos esta temporada, por lo que ha participado prácticamente en todos los encuentros de los rojiblancos.
En lo que va de campaña ha marcado 5 goles y dado nueve asistencias, seis de ellas en LaLiga, donde es el mejor de su equipo a la hora de asistir a sus compañeros, por delante de Julián Álvarez y Marcos Llorente.
"Me centro en seguir mejorando y seguir creciendo para elevar mi nivel y encontrar mi mejor versión. Sé que tuve una evolución muy buena, pero sigo trabajando", aseguró en noviembre Giuliano a la cadena Ser.
El que de pequeño tuvo que soportar que le dijeran que estaba donde estaba por su padre ha logrado forjarse su propio camino y llegar a la meta con su esfuerzo.
El propio jugador diferencia entre el padre y el entrenador: "Cuando entramos al Atlético separamos muy bien las cosas, él es entrenador, yo el jugador y respetamos ese espacio que hay y tratamos de trabajar para el Atlético de Madrid".
"Fuera de allí, obviamente es mi papá y me quiere un montón, como cualquier padre, y tenemos otra relación", añadió Giuliano.
- Mejorar en los últimos metros -
Tras jugar cedido en el Zaragoza (2022/2023) y en el Alavés (2023/2024), Giuliano volvió al Atlético para borrar cualquier duda sobre sus capacidades para estar en el once del equipo.
"Giuliano tiene un físico increíble", aseguraba el capitán Koke, poniendo el acento sobre la gran ventaja del argentino.
Giuliano corre, presiona y recupera balones prácticamente igual en el minuto uno que en el noventa.
"Trabajo mucho en la velocidad, en la técnica de carrera, siempre me ha gustado correr mucho desde chiquito", explicó Giuliano, que también es consciente de los puntos que tiene mejorar.
"Tengo que tener algo más de calma en el final", explicó el extremo rojiblanco.
Su irrupción el pasado año en el Atlético llamó también la atención del seleccionador argentino Lionel Scaloni, que no ha dudado en contar con el jugador para la Albiceleste.
"Es un chico que está yendo de menor a mayor y es un chico que a cualquier entrenador le gusta, como era su padre cuando jugaba", dijo Scaloni antes de enfrentarse a Uruguay en las eliminatorias sudamericanas en marzo del pasado año.
"Es un fiel reflejo de él (de Diego Simeone) y para nosotros es de gran ayuda", añadió el seleccionador argentino.
En pleno ascenso, Giuliano afronta ahora el reto de contribuir a llevar a los rojiblancos a su cuarta final de Champions.
El joven extremo se retiró con molestias en el partido de ida en el Metropolitano que acabó con empate 1-1, pero su padre se mostró confiado en que Giuliano estaría listo para la batalla en el Emirates Stadium.
gr/mcd