Gobierno de Bolivia interviene la estatal petrolera YPFB para transparentar operaciones
La Paz, 2 sep (EFE).- El Gobierno de Bolivia dispuso este miércoles la intervención "extraordinaria" y "temporal" de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), para "recuperar" su eficiencia operativa, puesta en entredicho por las irregularidades en el suministro de combustibles.
La medida se estableció mediante el decreto 5697, publicado en la Gaceta Oficial de Bolivia, que dispone "la intervención estatal extraordinaria, transparente y temporal de la gestión de YPFB, con la finalidad de proteger los intereses del Estado y recuperar la eficiencia de la gestión operativa y administrativa" de la empresa.
La norma establece que la intervención tendrá una vigencia de "180 días calendario", que se podrá ampliar "una sola vez" por 90 días adicionales.
La intervención busca "obtener la información fidedigna y suficiente para elaborar un análisis de la cadena logística de importación y distribución de carburantes, establecimiento de volúmenes para las estaciones de servicio y otras modalidades de venta", señala el decreto.
El decreto aclara que la intervención "no implica la supresión de YPFB" ni de su naturaleza jurídica.
Además, dispone la creación de una "Comisión de Intervención Estatal Extraordinaria", compuesta por los titulares de los ministerios de Economía y Finanzas Públicas; Producción Sostenible, Hidrocarburos y Energías; Obras Públicas, Servicios y Vivienda, y del Viceministerio de Transparencia.
La disposición también señala que una de las tareas de la comisión será "evaluar las operaciones y decisiones que pudieron haber afectado el abastecimiento de combustibles" para, finalmente, "elaborar recomendaciones" e "informes" regulares al presidente.
Desde 2024, el abastecimiento de combustibles líquidos ha sido irregular, lo que se refleja en largas filas de vehículos que esperan por horas, o incluso días, para cargar carburantes.
Bolivia importa un 60 % de la gasolina y un 95 % del diésel que consume, con un gasto semanal de unos 90 millones de dólares.
Desde el inicio del Gobierno de Rodrigo Paz, en noviembre pasado, el abastecimiento ha tenido altibajos. Entre mayo y junio, el problema fueron los bloqueos de carreteras por protestas sociales, pero en las últimas semanas nuevamente hay largas filas en las gasolineras.
A principios de año, varios usuarios empezaron a reportar problemas en sus vehículos, atribuidos a la mala calidad de la gasolina.
YPFB confirmó que se hallaron residuos de goma y manganeso en los tanques de almacenamiento, lo que supuestamente generó un desbalance en el combustible.
Los problemas en la provisión y calidad de los combustible hicieron que Paz cambie en abril a quien fue ministro de Hidrocarburos, a lo que se suma los ajustes en la dirección de YPFB que tuvo tres presidentes en casi 10 meses de gestión del mandatario.
El lunes, Paz dijo que se tramitan alrededor de 70 peticiones de importación directa de combustibles por parte de sectores privados, a las que su Administración dará curso debido a las fallas que YPFB mostró en la distribución de combustible que es desviado a los países vecinos, en los que se vende a un mayor precios.
Hace dos semanas, el Ejecutivo retiró la subvención del diésel para los "grandes consumidores", con un precio "referencial" inicial de 18 bolivianos (1,56 dólares, al tipo de cambio vigente). Ese costo, que será variable, no se aplica para transportistas ni privados con consumos menores a los 5.000 litros mensuales. EFE
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