Gobierno luso "preocupado" por heridos en desalojo "legítimo" de protesta por la vivienda
Lisboa, 15 oct (EFE).- El ministro del Interior de Portugal, Luís Neves, afirmó este jueves que ve "con toda la preocupación" que el desalojo la madrugada de este jueves de una acampada por la vivienda en Oporto, en el norte del país, concluyera con diversos heridos, aunque aseguró que el operativo policial era "legítimo".
"Lamentamos, como siempre, cualquier incidente, cualquier herido que pueda ocurrir en el marco de una actuación de esa naturaleza. Por eso, miramos este asunto con toda la preocupación, siendo cierto que la acción de la Policía de Seguridad Pública es una acción basada en la ley y, por eso, legítima", planteó el ministro en declaraciones a la prensa en Lisboa, donde no aceptó preguntas.
Neves manifestó que el derecho a la manifestación es "antiguo, relevante y democrático", pero también se debe cumplir con "el orden y la ley" para restablecer "la paz y el orden públicos", puntualizó.
"Cuando las órdenes son legales, cuando las órdenes son legítimas, deben ser ejecutadas de acuerdo a la necesidad de reponer ese mismo orden con esa necesidad, con esa adecuación, y eso fue lo que se hizo", recalcó.
La polémica se debe a la forma en que agentes de la Policía de Seguridad Pública (PSP) procedieron a desalojar acampada por la vivienda en la plaza João I, en el centro de Oporto.
La PSP dice que dos agentes resultaron heridos y ha reconocido también que hubo manifestantes lesionados, pero no precisó cuántos.
Los organizadores de la protestan dicen que hubo 37 heridos.
El director nacional de la PSP, Pedro Moura, justificó minutos antes en declaraciones al canal RTP que la manifestación en Oporto estaba permitida hasta las 00:30 hora local del jueves (23.30 GMT del miércoles), y que el desalojo ocurrió dos horas después con base en una respuesta "proporcional" de los agentes.
"La intervención ocurrió sobre las tres de la mañana, estamos hablando de dos horas y media" de negociaciones entre la Policía y los manifestantes para que se retiraran del lugar, aseguró.
La protesta por el derecho a la vivienda en Oporto comenzó el pasado sábado en la misma plaza de Joâo I, tras una manifestación en la que según los organizadores participaron 1.500 personas.
Después de una primera retirada de tiendas por parte de la Policía el lunes, los participantes volvieron a instalarlas tras una asamblea celebrada la víspera en la que acordaron mantener la movilización.
Entre sus reivindicaciones figuran el aumento de la vivienda pública, la limitación de los alquileres y el fin de los desalojos sin alternativa habitacional.
Preguntado hoy por los incidentes, el primer ministro portugués, Luís Montenegro, pidió no "importar a Portugal climas de inestabilidad, de confrontación" de otros países, en declaraciones a medios portugueses en Bruselas.
"No tenemos esa inestabilidad, no tenemos ese nivel de conflictividad", afirmó el jefe del Gobierno, quien defendió que el derecho de manifestación debe ser compatible con la libre circulación, la tranquilidad y el orden público. EFE
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