"¡Gracias igual!": miles de argentinos alientan a la selección pese a la derrota ante España
Buenos Aires, Argentina, 20 Jul 2026 (AFP) -
Miles de personas se congregaron en torno al Obelisco de Buenos Aires para alentar a la selección pese a la derrota. Los argentinos se habían aferrado hasta el último minuto a otra remontada épica que nunca llegó, pero después de la derrota ante España hubo aplausos, petardos y un mismo mensaje: "¡Gracias igual!".
En el Obelisco, epicentro de las celebraciones futbolísticas en Buenos Aires, la multitud reunida desde horas antes del partido del Mundial de Norteamérica quedó inicialmente cabizbaja, pero pronto volvió a cantar en agradecimiento por lo logrado por "los muchachos".
"Llegamos a la final y no es poco", dijo Luciano Ortega, un estudiante de 20 años, con una sonrisa.
Conforme pasaban las horas, más personas se sumaron a la plaza y el ambiente comenzó a parecerse a un festejo: hubo cánticos de tribuna, tamboriles, bocinazos, petardos y fuegos artificiales pese a la derrota.
El presidente argentino, Javier Milei, se expresó en el mismo tono: "Muchas gracias, jugadores! Hasta el final con las botas puestas. Argentina siempre en lo alto", escribió en X.
En otras zonas de Buenos Aires, las calles estaban casi vacías. Marco Moya, un mensajero en moto de 37 años que había visto el partido junto a su familia frente a una pantalla instalada afuera de un restaurante, repetía con los ojos húmedos: "¡Gracias igual, gracias, selección!".
En un café del barrio de Caballito, al sur de Buenos Aires, nadie hacía comentarios al acabar la final. Las miradas permanecían clavadas en la pantalla del televisor, como si costara creer que esta vez la fiesta fuera de los españoles.
- 15 de Julio -
Argentina llegó a la final después de varias remontadas agónicas y de vencer sobre la hora a Inglaterra en semifinales. Para muchos, aquel triunfo tuvo una carga especial por el diferendo con Gran Bretaña sobre las islas Malvinas y por el recuerdo de los históricos goles de Diego Maradona en 1986.
"Mucha gente ya se había conformado con ganarle a Inglaterra y, pese a la derrota contra España, les ganamos a todos los demás rivales. En parte puede considerarse una victoria, porque Argentina volvió a demostrar que puede estar entre los mejores", contó Ortega, con restos de pintura albiceleste en el rostro.
A los pocos minutos comenzó a circular un meme con las tres estrellas de Argentina y los años de sus títulos mundiales (1978, 1986 y 2022), seguidos por la silueta de las Malvinas y una nueva fecha: 15 de Julio de 2026, el día de la victoria ante Inglaterra.
En una plaza del acomodado barrio de Palermo, donde miles de personas siguieron el partido en una pantalla gigante, el silbatazo final fue recibido con aplausos generalizados y gritos de "Argentina, Argentina".
"Estoy triste, pero igual quiero darle las gracias a la selección y, sobre todo, a Lionel Messi, porque nos dio su vida", dijo Nahuel Tudela, un estudiante de 22 años.
- "Lo dieron todo" -
Durante el partido, la tensión había crecido minuto a minuto. Los hinchas besaban pequeños muñecos de Messi que llevaban como amuletos, aferrados a la posibilidad de otra remontada.
Hasta que el gol de Ferran Torres en el minuto 106 dejó a todos en silencio.
En Rosario, la ciudad natal de Lionel Messi 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, cientos de personas se reunieron en el Monumento Nacional a la Bandera para agradecerle a la selección haber llegado hasta la final.
Allí también la torre, iluminada de celeste y blanco, quedó rodeada de hinchas con camisetas, banderas y fotografías del capitán, entre fuegos artificiales y canciones.
"Una copa ya ganamos, no podemos largarnos a llorar, hay que festejar. Messi ya nos puso en lo más alto del mundo", dijo a la AFP Sergio Irrazábal, que llegó con su familia y llevaba una peluca celeste y blanca.
Ahora, pese a la derrota, muchos hinchas prometen volver a salir a las calles para recibir al equipo cuando llegue a Buenos Aires.
"Lo dieron todo hasta el final. No llegaron hasta el último segundo para que ahora no vayamos a recibirlos. Sigue siendo fútbol, no los vamos a menospreciar", dijo Ortega.
En Barracas, un barrio popular al sur de Buenos Aires, un grupo de unos 30 amigos vio todos los partidos del Mundial reunido alrededor de un asado, esta vez bajo una carpa improvisada para proteger la parrilla del frío y la lluvia.
Tras la derrota hubo llanto y rabia, pero cuando la cámara enfocó a Messi todos aplaudieron y varios gritaron "¡gracias, Leo!".
bur-lm/cl/mcd