Agencias

Grisebach emplea actores no profesionales para hablar en Cannes del tráfico de migrantes

Grisebach emplea actores no profesionales para hablar en Cannes del tráfico de migrantes

Cannes (Francia), 23 may (EFE).- La alemana Valeska Grisebach lanza una mirada exenta de juicios sobre el tráfico ilegal de inmigrantes convertido en negocio en la frontera entre Bulgaria y Turquía en 'Das Getraümte abenteuer' ('The Dreamed adventure'), una película interpretada por actores no profesionales que compite por la Palma de Oro de Cannes.

Después de su primera película, 'Western' (2017), que también se desarrollaba en Bulgaria, la directora tenía ganas de volver porque se dio cuenta de que conocía muy poco sobre los países del este de Europa.

"Europa ha cambiado mucho desde la caída del muro de Berlín (1989) y Bulgaria es muy diferente de Alemania", señaló en rueda de prensa la directora para explicar los orígenes de una de las dos películas que cierran este sábado la competición de Cannes, apenas unas horas antes de que se anuncie el palmarés.

Grisebach empezó a hablar con gente de su generación que habían vivido de cerca aquel momento histórico y eso le llevó a ver que hay una interconexión entre todos pero al mismo tiempo están dividido por la evolución de cada país durante los años ochenta.

"Para cada persona ha sido diferente, pero me interesaba la forma en la que la caída del muro resuena en la gente", precisó la realizadora.

De ahí partió la idea de hacer esta película que se centra en la vida de la gente en Svilegrand, un pequeño pueblo transfronterizo donde todos sus habitantes asumen de la manera más natural el desarrollo de redes criminales que se lucran de los turcos que quieren entrar en Europa a través de Bulgaria.

"Hablé con gente de muy diversos estratos sociales y, desgraciadamente, toda la gente que vive en esa región transfronteriza, piensan que estas cosas forman parte de su vida cotidiana. Hay trata humana, los contrabandistas hacen pasar la frontera a la gente que les paga", relató la cineasta.

Cuando vives en esa región "estás forzosamente confrontada a esa gente que quieren entrar en el país y que permiten a los contrabandistas ganar dinero, es un verdadero negocio".

En el filme, Veska (Yana Radeva) es una arqueóloga que se reencuentra con Said, un amigo de la infancia cuyo coche acaba de ser robado. Mientras intenta ayudarlo, se ve envuelta en los negocios de la organización criminal que controla el pueblo y se enfrenta a ellos de una manera directa.

Una película con toques de western y un aire casi documental, interpretado por actores no profesionales que la realizadora buscó por toda Bulgaria.

Junto a la directora de casting se recorrió Bulgaria durante dos años y encontraron "talentos increíbles", tantos que tuvieron problemas para elegir. Pero en el caso de la protagonista fue la suerte, porque se cruzaron con ella por la calle y se quedaron impresionadas por su personalidad.

Radeva hace un trabajo espectacular con un personaje que la realizadora ha construido a imagen de los hombres que habitualmente dirigen las películas.

"Estoy fascinada por cómo los hombres han condicionado la construcción de nuestra sociedad", explicó Grisebach, que quiso construir una historia "de pérdida y de lucha" que desemboca en un duelo que divide a la sociedad.

Pero con una mujer fuerte y decidida como protagonista, alguien que, en palabras de la actriz, simplemente "quiere arreglar las cosas para satisfacer a todo el mundo, pero cuando no lo consigue se enfada y es cuando no encuentra otros medios para llegar a su objetivo".

Una historia que la directora y la guionista Lisa Bierwirth iban reescribiendo cada día en función de lo que rodaban y adaptándose a los actores y a los personajes. Hubo mucha improvisación, pero también directrices claras por parte de Grisebach. EFE

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