Agencias

Grupo antiinmigración en Sudáfrica resta importancia al ultimátum que dio a indocumentados

Grupo antiinmigración en Sudáfrica resta importancia al ultimátum que dio a indocumentados

Johannesburgo, 29 sep (EFE).- El grupo antiinmigración sudafricano March and March restó este martes importancia al nuevo ultimátum que dio a los inmigrantes indocumentados para que dejen el país, que vence el miércoles, cuando las marchas que ha convocado se centrarán más en violencia de género que en inmigración irregular.

El portavoz de March and March, Sandile Dube, declaró a EFE por teléfono que se le ha dado demasiada importancia a la fecha límite.

"Es una jornada nacional de acción exclusiva para hombres contra la violencia de género y los feminicidios", aclaró Dube, al explicar que esta marchas previstas en todo el país surgieron a raíz del hallazgo de los cuerpos de al menos doce mujeres desde julio pasado en el municipio de Ekurhuleni, al este de Johannesburgo (norte).

En comentarios al medio local IOL, el portavoz afirmó que la organización había reorientado el enfoque de la acción prevista en respuesta a esos asesinatos y la criminalidad en general en el país.

"Iba a ser una jornada nacional de acción contra los inmigrantes ilegales. Pero no podemos ignorar los últimos acontecimientos en el país; en particular la delincuencia en general y, sobre todo, los delitos de violencia de género", indicó Dube.

Esta aclaración se produjo antes de que venciera dicho plazo y en medio de una creciente expectativa ante un posible aumento de incidentes contra los inmigrantes.

Dube subrayó a EFE que este cambio no significa que March and March estuviera abandonando su objetivo principal: exigir al Gobierno que haga cumplir las leyes de inmigración.

Preguntado sobre si ha notado alguna caída en el número de extranjeros indocumentados en el país tras las protestas de los últimos meses, Dube aludió a informes que señalan que, en la provincia de Limpopo (norte), los sudafricanos habían asumido empleos agrícolas que quedaron vacantes tras el ultimátum que fijó el pasado 30 de junio para que los inmigrantes irregulares salieran del país.

"No vamos a convocar un paro general", enfatizó Dube, al añadir que March and March continuaría sus manifestaciones contra la inmigración ilegal todos los jueves.

Represalias mortales

Asimismo, reveló que el grupo había sufrido represalias mortales, pues varios de sus miembros habían sido asesinados.

El portavoz citó como ejemplo el asesinato de Andile Mvuyelwa Somgxada, líder del movimiento en la zona de Gauteng/Ekurhuleni, que fue tiroteado frente a su domicilio y falleció posteriormente en el hospital en julio pasado.

No obstante, los extranjeros indocumentados que viven en Sudáfrica también viven una situación de inquietud.

Un trabajador migrante de Zimbabue empleado un hotel en la ciudad de Durban (este) declaró a EFE, bajo condición de anonimato: "Por el momento, todo está normal; no tenemos ningún problema".

"La mayoría de la gente regresó a sus hogares", agregó este trabajador, en alusión a los migrantes que regresaron a sus países de origen por la ola de xenofobia que han desencadenado las protestas.

De cara a las manifestaciones de este miércoles, la subcomisionada de la Policía, Tebello Mosikili, afirmó que las protestas se gestionarán mediante las operaciones policiales habituales.

El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, advirtió este lunes contra "la xenofobia y la intolerancia", aunque remarcó que la migración debe realizarse dentro del marco de la ley y que el Gobierno debe gestionar las fronteras de "manera eficaz".

Los grupos antiinmigración culpan a los migrantes de los problemas económicos de Sudáfrica, la deficiente prestación de servicios públicos y las altas tasas de delincuencia, y han llegado a impedir que accedan a atención médica y educación en instalaciones públicas.

Unos 180.000 ciudadanos de Zimbabue, Malaui, Ghana, Mozambique, Nigeria, Kenia, Uganda, Tanzania y la República Democrática del Congo (RDC) han sido repatriados a sus países de origen en los últimos meses en el marco de una ola de xenofobia contra migrantes africanos, según datos oficiales proporcionados por los respectivos gobiernos.

Las tensiones xenófobas son un problema recurrente en Sudáfrica y han desembocado en oleadas violentas en varias ocasiones en los últimos años con decenas de muertos, especialmente en los barrios más vulnerables de algunas ciudades. EFE

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