Hannibal Laguna transita hacia la luz y la espiritualidad con destellos dorados en Madrid
Madrid, 15 sep (EFE).- Después del momento de oscuridad física que el diseñador de origen venezolano Hannibal Laguna vivió y reflejó en su última colección, recuperó la claridad y la plasmó en diseños con resonancias espirituales, donde abandona el exceso de color para claudicar ante el oro envejecido, el bronce y la técnica de arrugado de Mariano Fortuny.
En un viaje a Toledo (España) donde visitó el Transparente de su catedral, descubrió que al fin podía diferenciar los colores tras un problema ocular, una razón por la que llamó a su nueva colección 'Luminhaz', "un transito hacia la luz", afirmó a EFE.
"Queremos demostrar que somos capaces de emanar también esa luz de catedral con tonos naturales y oro", comentó Laguna antes del desfile en el Palacio de Cristal de Cibeles, donde tuvo lugar este martes la pasarela madrileña.
Hannibal Laguna deja a un lado sus habituales rosas de múltiples colores para confeccionar vestidos de fiesta donde priman las redes de seda realizadas a mano con nudos que dan a los diseños cierta ingravidez, flotan, mientras que otras, almidonadas, dan volumen en hombros y faldas, explicó el creador, unas redes que desarrolla en vestidos, toreras y tocados que combina con maestría con satén y organza.
Diseños artesanos en los que nada queda al azar, con chantillí en oro en el interior para dar un tono suave "propio de los altares de una catedral" y tejidos plisados con la técnica de Mariano Fortuny, que consistía en "arrugar retorcer, mojar, arrugar, retorcer y secar para después bordar con hilo metálico y de seda" en organzas y terciopelo, ha explicado el creador.
El diseñador recupera diez siluetas "emblemáticas de la casa" que produjo junto a un trabajo totalmente nuevo en el que también trabaja las redes desde un punto de vista más barroco con el que quiere reproducir un joyero repleto de piedras preciosas y, sin embargo, con lágrimas -desveló- realizadas con botellas de agua de plástico reciclado que emulan al cristal.
"Están tejidas de forma que cada piedra está enlazada con hilo de plata, sujeta en sí misma con un nudo para que no se pueda mover. Si yo rompiera ahora una de ellas, el resto de la pedrería no se desharía", ilustró Laguna. Un trabajo muy complicado, pura artesanía manual.
A punto de cumplir cuarenta años en la moda, Laguna recibió el Premio Mercedes-Benz Fashion Week Madrid al Diseñador Nacional. Una trayectoria en la que en sus comienzos cuando primaba el minimalismo confiesa que se sintió incomprendido al querer vestir a una mujer de manera muy femenina cuando la tendencia era masculinizar las formas.
"El tiempo nos ha dado la razón y todo el mundo se ha adaptado a nosotros", comentó, divertido.
Este premio fue "muy especial porque yo nací en el salón Cibeles con 17 años, después desfilamos en la llamada Pasarela Cibeles y ahora aquí. Hemos visto y vivido toda la evolución, he crecido aquí", aseguró, emocionado, Hannibal Laguna, que hoy presentó también su línea cosmética. EFE
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