Honduras conmemora Día de la Tierra entre la "emergencia" climática y llamados a adaptarse
Tegucigalpa, 22 abr (EFE).- Honduras conmemora este miércoles el Día de la Tierra sumida en una "emergencia" por los incendios forestales y un clima cada vez más impredecible que amenaza la seguridad alimentaria y el acceso al agua, por lo que expertos reclaman medidas de adaptación y más protección para los ambientalistas tras 111 asesinatos desde 2015.
La cofundadora de la Coalición Ambiental de Honduras (COAH), Ana Velásquez, dijo a EFE que la "emergencia" que vive el país ya golpea la disponibilidad de agua y la salud de los hondureños.
Los patrones climáticos impredecibles han obligado a los productores a modificar los calendarios de siembra, una situación que podría afectar la seguridad alimentaria, subrayó.
Según la Asociación para una Sociedad Más Justa (ASJ), la sequía afectó a más de 583.000 hogares el último año, superando el impacto de las tormentas tropicales, que golpearon a unas 472.000 familias.
Alerta por daños a los bosques
Velásquez advirtió que los incendios son el principal factor de deterioro ambiental en una nación que este año registra 404 siniestros, que han afectado más de 17.000 hectáreas de bosques.
"Si nos quedamos sin bosque y sin agua, no vamos a tener de qué vivir", enfatizó la activista, quien considera que la respuesta no puede limitarse a la mitigación de los efectos de la crisis climática, sino que Honduras necesita una estrategia de adaptación más sólida frente a la variabilidad climática.
Aseguró que el país enfrenta un "círculo vicioso" de pérdidas, exacerbado por la falta de financiación internacional y una institucionalidad estatal que aún no logra proteger eficazmente ni a los ecosistemas ni a quienes los defienden.
De mantenerse el ritmo actual de incendios y deforestación, advirtió Velásquez, Honduras podría perder la totalidad de su cobertura forestal para el año 2094, un escenario que no solo amenaza la biodiversidad, sino la estabilidad económica y la seguridad humana.
Honduras reforestó una media anual de 32.300 hectáreas entre 2015 y 2025, una cifra insuficiente frente a las 71.399 degradadas cada año en el mismo periodo, lo que pone en riesgo el compromiso internacional del país de restaurar 1,3 millones de hectáreas para el 2030, según el Instituto de Conservación Forestal (ICF).
Priorizar adaptación ante la crisis climática
El consultor en cambio climático y desarrollo sostenible Luis Guardiola indicó a EFE que la crisis climática en Honduras trasciende lo ambiental para impactar el empleo, los ingresos y la migración.
Ante la amenaza de fenómenos como El Niño y La Niña, que pueden traducirse en sequías o inundaciones, Guardiola urgió a priorizar la adaptación, sin abandonar las acciones de mitigación.
"La prioridad es adaptarse. Honduras emite menos del 0,01 % de los gases de efecto invernadero", explicó el experto, quien además criticó la falta de financiación y la debilidad en la formulación de proyectos climáticos.
Honduras figura como uno de los países más peligrosos del mundo para la defensa del territorio, con 111 asesinatos desde 2015 y un 92 % de impunidad, por lo que los expertos exigieron protección real para los ambientalistas ante los riesgos constantes que enfrentan a diario.
El último caso que generó gran indignación fue el del ambientalista Juan López, que coordinaba el Comité Municipal de Defensa de Bienes Comunes y Públicos de Tocoa y se oponía al proyecto minero Guapinol, cerca del Caribe, por los daños que, según denunciaba, ocasiona al Parque Nacional Carlos Escaleras, en Colón.
López fue asesinado el 14 de septiembre de 2024 pese a contar con medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). EFE
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