Indignación por el cierre de un famoso parque de Bruselas por Día de Independencia EE.UU.
Bruselas, 28 may (EFE).- El famoso parque del Cincuentenario, ubicado en el barrio europeo de Bruselas, cerrará sus puertas a ciudadanos y visitantes durante aproximadamente dos días el próximo mes de junio para acoger la celebración del 250 aniversario del Día de la Independencia de Estados Unidos, algo que ha causado indignación entre políticos y organizaciones civiles.
El evento, al cual han sido invitadas 5.000 personas y que costará alrededor de 4 millones de euros, se celebrará el próximo domingo 28 de junio, una semana antes de la fiesta nacional estadounidense del 4 de julio.
El alcalde de la comuna de Etterbeek (Bruselas), Vincent De Wolf, confirmó esta semana a medios locales que el parque se cerrará a partir del sábado por la tarde para comenzar los preparativos y se reabrirá gradualmente el lunes siguiente "dependiendo de cómo avancen los trabajos de desmontaje".
Según De Wolf, la decisión se tomó el pasado viernes durante una reunión de seguridad junto al alcalde de Bruselas-Ciudad, Philippe Close, las comisarías de Policía implicadas y un representante del departamento de Medio Ambiente de la ciudad.
Asimismo, la capital belga permitirá que una empresa privada contratada por los estadounidenses realice controles de identidad en el espacio público durante un periodo de once días, del 21 de junio al 2 de julio.
Aun así, el alcalde de Etterbeek ha asegurado que no habrá grandes repercusiones para los vecinos del parque, según informaron medios locales.
El programa incluye una actuación del músico neoyorquino Nile Rodgers, así como un espectáculo de fuegos artificiales. La Embajada estadounidense también tenía previsto que unos aviones de combate F-35 sobrevolaran el parque, algo que rechazó el ministro belga de Movilidad, Jean-Luc Crucke.
Entre los asistentes ya confirmados destaca el primer ministro belga, Bart de Wever, quien, según White, también dará un discurso.
"Nuestra alianza es mucho más antigua que unos pocos años, incluso un siglo. A veces puede haber discusiones, pero eso siempre ocurre entre amigos. Eso no significa que ya no seamos aliados", dijo de Wever el pasado lunes al confirmar su asistencia a la celebración.
También se espera que asista personal de la embajada de EE.UU., de la OTAN, y militares estadounidenses destinados en Bélgica, entre otros.
Sin embargo, la macro fiesta estadounidense no ha sido tan bien recibida por otros políticos belgas y organizaciones civiles.
El concejal del partido ecologista en Etterbeek, Pieterjan Vanden Boer, consideró que el cierre del parque y los controles de seguridad "es totalmente desproporcionado".
"Nos parece inaceptable que el parque se privatice temporalmente para un evento cerrado, inaccesible para el residente medio de Bruselas", dijo, haciendo hincapié también en "las quejas de los residentes locales".
Del mismo modo, varias organizaciones civiles y ONGs como Greenpeace y Code Rouge pidieron a las autoridades en una carta a principios de mayo que rechazaran la celebración del evento argumentando que equivaldría a "apoyar una política perjudicial para el clima y la sociedad", señalando el contexto político que lo rodea.
"Mientras la pobreza aumenta, una fiesta de este tipo transmite un mensaje equivocado", añadieron. EFE
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