Interpol prepara el salto a la IA para combatir el terrorismo, dice su comisaria principal
Carmen Menéndez Cobos
Lyon (Francia), 21 sep (EFE).- Interpol prepara una estrategia para usar la inteligencia artificial (IA) en la lucha contra un terrorismo cada vez más difuso, rápido y transnacional, explicó a EFE la comisaria principal y directora de Contraterrorismo de la organización, la española Carmen Muñoz González.
"No tenemos opción de utilizarla o no, sino que la vamos a tener que utilizar", afirma Muñoz, coincidiendo con el anuncio de Interpol de una operación que permitió identificar a 126 combatientes terroristas extranjeros, tras utilizar herramientas de la IA para analizar más de 108.000 imágenes de propaganda yihadista.
La responsable española advirtió de que, no obstante, la organización avanza con cautela en el uso de esa tecnología cuyo uso plantea todavía interrogantes legales.
"Somos muy cuidadosos. No queremos lanzarnos al vacío sin tener un marco legal y sin tener muy claro qué es lo que se puede hacer y qué es lo que no", señaló. La estrategia que prepara Interpol deberá establecer precisamente ese marco y, sobre todo, garantizar que exista una "validación humana" de las decisiones.
Interrogada sobre el reciente anuncio de la tecnológica Anthropic de que ha impedido varios intentos de fabricar armas biológicas con su IA, Muñoz responde: "Intentamos que las empresas colaboren".
La organización cuenta con especialistas en IA en su centro de innovación de Singapur y con unidades dedicadas, entre otros ámbitos, a combatir el terrorismo cibernético y la proliferación de armas biológicas.
La primera mujer al frente de Contraterrorismo
Muñoz asumió en febrero pasado la Dirección de Contraterrorismo de Interpol, tras una carrera que comenzó en 1996 y que la llevó por unidades antiterroristas en distintos puntos de España. También dirigió durante seis años la Oficina Central Nacional de Interpol en Madrid.
Es la primera mujer que ocupa este cargo, el de mayor rango desempeñado por un español en la organización. "Para mí es una satisfacción, porque supone el culmen de mi carrera", reconoce.
Su experiencia española es una de las herramientas que quiere poner al servicio de Interpol. España, recuerda, aprendió durante décadas que el terrorismo era un fenómeno que "había que atacar desde diferentes ángulos". Además de los comandos, había que combatir la financiación, la logística y la propaganda, reforzar la cooperación internacional y trabajar con jueces y fiscales.
Hoy, "la lucha es la misma", pero el fenómeno, muy diferente.
"Ahora mismo el terrorismo es mucho más difuso", explicó. La radicalización es "muchísimo más rápida", las redes sociales facilitan la captación de jóvenes y, aunque percibe una menor ideologización, observa "más violencia en los ataques terroristas".
Además, todo está muy globalizado. "Puedes tener a la persona que está haciendo la propaganda terrorista en un país, la persona que está proporcionando explosivos o documentos falsos en otro y la persona que va a realizar el ataque en otro", explicó.
En ese contexto, la cooperación internacional resulta indispensable, precisamente cuando esta es más complicada.
"El momento geopolítico no es el mejor para la cooperación multilateral", admite. "Hay mucha polarización" y los países son "más reticentes a proporcionar datos", algunos prefieren las vías bilaterales y se genera una pérdida de confianza.
La principal limitación de Interpol es que depende de la buena voluntad de los países, que son los que deciden qué información comparten y con quién.
"Pero la fortaleza de Interpol es que somos una organización neutral", subraya. "Seguimos teniendo el canal abierto a los 196 países miembros" y estamos aquí para poner a su disposición "todas las herramientas", entre las que se incluyen incluyen bases de datos con información de inteligencia, notificaciones y canales de cooperación. EFE
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