Agencias

Iowa, el 'estado MAGA' donde la 'ola demócrata' podría sorprender a los republicanos

Iowa, el 'estado MAGA' donde la 'ola demócrata' podría sorprender a los republicanos

Alejandra Clements

Des Moines (EE.UU.), 19 oct (EFE).- Iowa, el estado donde el presidente Donald Trump dio en 2016 su primera sorpresa en su inesperado camino a la Casa Blanca y que le ha sido fiel desde entonces, podría darle la espalda en las elecciones legislativas de noviembre y consolidar la 'ola demócrata' que, según las encuestas, llega a territorio republicano.

Desde entonces, el corazón agrícola de Estados Unidos ha apostado siempre por el magnate neoyorquino: en las presidenciales de 2024 llegó a ganar a la demócrata Kamala Harris por 13 puntos.

Ahora, el alza del precio del combustible, agravado por la guerra en Irán, y los aranceles han complicado la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y han limitado sus exportaciones, por lo que el voto rural en Iowa está virando hacia el Partido Demócrata y el próximo 3 de noviembre se esperan algunas de las batallas electorales más reñidas.

"Iowa es un magnífico ejemplo de cómo convergen diversos factores: el contexto nacional lo ha puesto en juego, pero sus circunstancias específicas han hecho que sea un estado muy disputado, de una manera que muy pocos esperaban", explica a EFE Becca Siegel, directora de análisis del Center for American Progress Action Fund.

Tan ajustado se presenta el resultado que el propio Trump ha anunciado dos mítines para la recta final de la campaña, uno este mismo jueves, con el objetivo de intentar retener unos votos que resultan vitales para que los republicanos mantengan el control del Congreso.

Los votantes: entre el malestar y la resignación

Al visitar Iowa, el pulso de los grandes partidos por hacerse con el apoyo de los votantes se entiende mejor: el malestar y el descontento con las políticas de la Casa Blanca son evidentes.

Las gasolineras de este estado del Medio Oeste estadounidense son el lugar perfecto para medir el descontento por la situación económica.

"Es una gran preocupación porque los precios suben y afectan a todo. Para los agricultores es una situación difícil. Cada día entran aquí y veo cómo sus problemas van en aumento. Están muy enfadados", explica Smit Kumar, un ciudadano indio que lleva 15 años en Iowa y trabaja en una gasolinera en las afueras de la ciudad de Cedar Rapids.

"Podría ser un factor que influya en las elecciones", sentencia.

A pocos metros, un grupo de agricultores, que ha hecho un descanso en su jornada laboral para repostar y tomar café, entra en la conversación.

"La situación no es buena ahora mismo -se lanza Kevin, de 58 años, visiblemente enfadado-, cada vez es más complicado trabajar aquí. El problema es el combustible, pero también los fertilizantes y los productos químicos. Esto ya no es rentable y los políticos que hayan tomado malas decisiones tendrán que asumir las consecuencias".

David Shuling, de 71 años y agricultor "de toda la vida", interviene y comparte su preocupación. "Es un periodo muy complicado. Es la peor crisis para la zona", dice, pero matiza la respuesta a los políticos: "No espero nada de las elecciones. Es igual con todos. Nada va a cambiar".

Todas las batallas son competitivas

A poco más de dos semanas de la cita con las urnas, las encuestas muestran unos márgenes a favor de los demócratas inéditos desde hace más de una década.

En Iowa todas las carreras están abiertas: la gobernación del estado, un escaño del Senado y los cuatro de la Cámara de Representantes.

Iowa no elige a un gobernador demócrata desde hace veinte años y, en esta ocasión, Rob Sand, a quien la prensa estadounidense compara con John F. Kennedy, se sitúa en los sondeos con una ventaja de entre cuatro y doce puntos sobre el republicano Zach Lahn.

El escaño del Senado resulta clave para que los republicanos puedan mantener el control de la Cámara Alta.

El demócrata Josh Turek aparece por delante en algunas encuestas, mientras otras dan pequeñas ventajas a la republicana Ashley Hinson, por lo que el centro de análisis independiente Cook Political Report clasifica la elección por el Senado en Iowa como 'toss-up', es decir, una en la que no hay un claro favorito.

Tampoco los cuatro escaños en liza en la Cámara de Representantes están garantizados para los republicanos, que solo contarían con uno seguro, ya que otros dos presentan una ligera ventaja demócrata y otro un empate técnico.

Mientras los dos partidos intensifican sus esfuerzos de movilización en el tramo final de la campaña, Iowa se consolida como "estado morado" y se erige en protagonista de algunas de las grandes batallas electorales que decidirán los equilibrios de poder en Estados Unidos en la segunda mitad de este mandado de Trump. EFE

acd/jmr/mra

(foto)(vídeo)