Israel se prepara para el Día de Jerusalén mientras expande su ocupación de Cisjordania
Miguel Flores
Al Eizariya (Cisjordania), 13 may (EFE).- Mientras Israel se prepara para celebrar mañana, 14 de mayo, el Día de Jerusalén, que conmemora la 'conquista' de su costado oriental tras la guerra de 1967, las localidades próximas a esta ciudad sufren los estragos del último plan de expansión territorial israelí.
La administración civil ordenó esta semana una nueva ola de demoliciones en Al Eizariya, un pueblo palestino a tres kilómetros de Jerusalén. Allí, las excavadoras israelíes demolieron entre el martes y el miércoles 50 comercios de una carretera cercana a Maale Adumim, el mayor asentamiento israelí en Cisjordania ocupada.
Aunque las autoridades israelíes lo justificaron diciendo que los comercios habían sido construidos de forma ilegal en terreno "militar", el Gobierno palestino y varias ONG denuncian que su destrucción está ligada al denominado proyecto E1, con el que Israel busca crear una continuidad territorial entre Jerusalén y Maale Adumim.
"La expansión del 'Jerusalén israelí' implica el desplazamiento forzado de los palestinos que viven en sus alrededores", asevera a EFE Omar Rayub, de la oficina de Información de la Gobernación de Jerusalén, que alerta de que se trata de "uno de los mayores proyectos de ocupación desde 1967".
Un Jerusalén cada vez menos palestino
En las últimas semanas, varias comunidades palestinas cercanas a Al Eizariya también se han visto amenazadas de expulsión. El pasado 25 de marzo, las autoridades israelíes dieron luz verde al proyecto 'Shami', con la intención de transferir a las poblaciones palestinas beduinas próximas a Jerusalén Este a un nuevo terreno de menos de unas ocho hectáreas (80.000 metros cuadrados).
La ONG israelí Ir Amim, que denuncia y monitoriza la denomina 'judaización' de Jerusalén, también asocia estas demoliciones al proyecto E1, aprobado el pasado agosto y que unirá nuevos asentamientos con esta ciudad, dificultando aún más la posibilidad de un Estado palestino.
"Este será el último clavo en el ataúd de la solución de dos Estados", auguró entonces el ministro de Finanzas y colono, Bezalel Smotrich, sobre este proyecto con el que Israel dividirá en dos y se apropiará de un 3 % más de Cisjordania.
"Podríamos señalar a ciegas en el mapa cualquier área en el anillo alrededor de Jerusalén, hacer 'zoom' y ver que, por toda la ciudad, se ha hecho copia y pega del E1", explica a EFE Aviv Tatarsky, investigador de esta ONG.
"En lugar de crear franjas continuas de asentamientos (como antes), Israel busca con las nuevas colonias primero dividir el territorio palestino", añade Tatarsky, que asegura que esa expansión de asentamientos va de la mano con la limpieza étnica de los palestinos.
Alrededor de Jerusalén, Israel impulsa la construcción de los asentamientos de Zeev al norte; el bloque de colonias de Gush Etzion, al sur; y otras dentro de los barrios palestinos de Jerusalén Este ocupado, según el último informe de Ir Amim.
Según Tatarsky, la estrategia del Gobierno ultraderechista del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, es la de desplazar a los palestinos de las aldeas y pueblos del Área C de Cisjordania (que representa el 61 % del territorio y está controlada por Israel) a las áreas A y B, quedándose con el primer pedazo.
"Es un juego", afirma el investigador, que añade que "el Gobierno trabaja estratégicamente para conseguir los mismos fines a los que llegaría con órdenes formales de anexión" en Cisjordania, dice sobre una expansión territorial israelí que sigue creciendo. EFE
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