Agencias

La apuesta arriesgada de Irán, convencido de su ventaja frente a Donald Trump

La apuesta arriesgada de Irán, convencido de su ventaja frente a Donald Trump

París, Francia, 13 Mayo 2026 (AFP) -

Perdió a numerosos dirigentes, sus infraestructuras resultaron gravemente dañadas por bombardeos y su economía está devastada, pero la república islámica de Irán cree disponer de un "arma mágica": el control del estrecho de Ormuz para hacer ceder a Estados Unidos.

Una postura arriesgada que podría provocar la reanudación de la confrontación militar, señalan analistas.

"Piensan poder resistir más tiempo que Trump. Esta guerra es existencial para ellos", subraya Sanam Vakil, del centro de reflexión Chatham House en Londres. "Están comprometidos con las negociaciones, pero lo que no quieren es capitular. Al contrario, quieren obtener concesiones", asegura a AFP.

Resumiendo la postura de Teherán, un nuevo cartel gigante apareció esta semana en la plaza Valiasr, en la capital iraní, representando a Donald Trump con el eslogan "Al borde de la ruptura".

- Pueblo descontento -

En esta pulseada, "la palanca de Ormuz es esencial", destaca Thomas Juneau, profesor de la Universidad de Ottawa, quien considera que Teherán estima que Trump perderá la paciencia ante el aumento de los precios de los combustibles, antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre.

Tras años de amenazas Teherán bloquea por primera vez este cuello de botella marítimo, por el que normalmente transita una quinta parte de la producción mundial de hidrocarburos.

Su casi paralización desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, a la que Washington respondió imponiendo un bloqueo a los puertos iraníes, dispara los precios del petróleo.

Con Ormuz, su "arma mágica", el poder iraní espera "acorralar" al presidente estadounidense, pero "eso parece un poco delirante y podría tener el efecto contrario y conducir a una reanudación de la guerra", mientras un frágil alto el fuego está vigente desde el 8 de abril, afirma Arash Azizi, profesor en la Universidad de Yale.

"La república islámica ya sobreestimó sus cartas en el pasado y claramente corre el riesgo de volver a hacerlo", advierte Juneau.

Recuerda que el contexto no es ideal, ya que el pueblo está "extremadamente descontento" tras las grandes manifestaciones de enero, reprimidas con sangre, y al impacto de la guerra sobre la economía y las infraestructuras.

Pero el poder iraní considera que está en juego su supervivencia, "por lo tanto, está completamente dispuesto a absorber un importante dolor económico si eso le permite resistir hasta la salida de Trump", añade el profesor.

- Costo inmenso -

Los dirigentes iraníes "están preparados para afrontar una nueva serie de ataques y asumir ese riesgo, pese al costo inmenso que ello implicaría para Irán", confirma Vakil.

Es difícil saber quién dirige el país desde la muerte del ayatolá Alí Jamenei, muerto el primer día de la ofensiva israelo-estadounidense.

Su hijo y sucesor, Mojtaba Jamenei, que no apareció públicamente desde su designación en marzo, probablemente participa en la toma de decisiones, aunque no sea el único actor, en un panorama dominado por los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico, consideran los analistas.

Varios altos responsables comentan públicamente los esfuerzos diplomáticos para poner fin a las hostilidades, mostrando todos firmeza frente a Washington.

"No hay otra opción que aceptar los derechos del pueblo iraní, tal como se establecen en la propuesta de 14 puntos", insistió el martes el negociador jefe iraní, Mohamad Bagher Ghalibaf, después de que Trump criticara la respuesta iraní a su propuesta.

Dirigiéndose a los negociadores de Washington, quien también es presidente del Parlamento iraní estimó que "cuanto más demoren las cosas, más caro les costará a los contribuyentes estadounidenses".

Frente a esta intransigencia, la amenaza de una acción militar tiene poco efecto, estima en Teherán el periodista y analista político Maziar Khosravi.

Trump podría esperar "eliminar una nueva capa de dirigentes de la República Islámica. Pero eso no me parece una opción viable, porque cada nueva generación que llega al poder es más intransigente que la anterior", detalla a la AFP.

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