Jódar tira de épica ante Arnaldi para sellar su pase a octavos
Roma, 10 may (EFE).- Rafael Jódar venció este domingo al italiano Matteo Arnaldi en la tercera ronda del Masters 1.000 de Roma (6-1, 4-6 y 6-3) y selló su pase a octavos de final, donde se enfrentará al estadounidense Learner Tien, tras un partido frenético en el que sufrió, pero tiró de épica para lograr una victoria trabajada.
El madrileño tuvo dificultades en su segundo partido sobre la tierra batida romana, en el que mostró un gran nivel en el primer set, donde fue claramente superior, bajó su rendimiento en el segundo, que cayó del lado del italiano, y disputó una tercera manga en la que tuvo que trabajar y remontar para certificar el triunfo.
Jódar, de 19 años, número 34 del ranking, afrontó el duelo después de haber superado en su debut al portugués Nuno Borges y de confirmar su condición de cabeza de serie en la capital italiana. Enfrente tenía a Arnaldi, que venía de eliminar al australiano Álex de Miñaur en segunda ronda y al español Jaume Munar en primera.
Los ojos están en el madrileño, una de las sensaciones españolas en Roma tras la ausencia de Carlos Alcaraz. Proyecta un futuro prometedor, y los datos le respaldan. Es el jugador más joven del cuadro, y en dos años pasó de ocupar el puesto 1.771 del mundo al 34. Lo quiso demostrar en el campo.
Delante tuvo un rival que jugó en casa y que vino crecido tras ganar al número 8 en segunda ronda, de Miñaur, mismo rival que Jódar venció dos semanas atrás en Madrid para alcanzar sus primeros cuartos. Fue la primera victoria del italiano ante un top-10 y la primera vez en alcanzar los dieciseisavos de Roma.
El de San Remo, jugador invitado o 'wild card' de este año, irrumpió en 2024 como una de las joyas italianas, pero una lesión en el pie derecho, que le mantuvo fuera de la pista en 2025, lo condicionó, y fue eclipsado por la aparición de Flavio Cobolli o Matteo Berrettini.
Jódar jugó de visitante, contra un local, pero fue aplaudido por un público que tiene cierta debilidad por los españoles. Los italianos aprecian la escuela española, bien lo saben Alcaraz o Rafael Nadal, que saborearon la gloria en la arcilla romana. Aunque los aplausos cuando se ganaba un punto eran para el transalpino.
Catorce minutos tardó Jódar en sellar el primer set, toda una declaración de intenciones. Un auténtico baño del español al comienzo, que disfrutó y se notó cómodo. Su estilo agresivo y directo le permitió desde el fondo de la pista conectar varias bolas imposibles de alcanzar para el italiano.
El italiano, pese a tratar de cogerle desprevenido con alguna dejada, no encontró la forma de superarle. Jódar le movió de un lado a otro y atravesó el muro de Arnaldi, errático, quien, pese a estar acostumbrado a un tenis de ritmo alto, no siguió el del madrileño en el primer set.
En la segunda manga no iba a ser tan sencillo para el español, y las tornas cambiaron. El italiano comenzó ganando, encontró su ritmo, y doblegó a Jódar.
Los envites del español provocaron una remontada momentánea que no supo hacer valer. Y el italiano consiguió darle la vuelta con buen tenis y acierto, ante un rival desconectado.
Arnaldi tenía el apoyo de toda una gradería prácticamente llena, a la que correspondió llevándose la mano a las orejas en varios momentos. Jódar tenía a su padre, solo en el banquillo, como es habitual, y con quien compartió en uno de los puntos trabajados un sentido "Vamos" mientras apretaba el puño dirigiéndose a él, que hizo lo propio. Ese mismo lema fue el que escribió a cámara nada más terminar el partido.
El tercer set se decantó del lado de Jódar, que tiró de arrojo, de épica, y de coraje para avanzar a la cuarta ronda del torneo. Jugó su tenis, se recompuso y conectó. Y se notó en el juego. Jódar tratará de prolongar su quimera frente al estadounidense, de 20 años, Learner Tien, que viene de eliminar al kazajo Alexander Bublik. EFE
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