Jon Rahm cumple diez años de profesional: "Su hambre competitivo no ha cambiado"
Carlos Pérez Gil
Redacción deportes, 23 jun (EFE).- Con el regusto amargo de su decepcionante actuación en el Abierto de Estados Unidos, en el que no superó el corte, Jon Rahm cumple este martes su décimo aniversario como profesional, consolidado como el mejor golfista español en la actualidad y con su apetito de títulos similar al de hace una década después de su exitosa etapa como amateur.
Tras ser el número uno del mundo en categoría de aficionado durante casi un año y nada más estrenarse en un grande, el Abierto de Estados Unidos, como colofón a su etapa universitaria, Rahm dio el salto al profesionalismo el 23 de junio de 2016, en Maryland (Estados Unidos).
Fue en el torneo de Quicken Loans National del PGA Tour, el circuito más prestigioso, y el jugador vasco, que por entonces tenía 21 años, no decepcionó y acabó tercero, una señal de los triunfos que conseguiría en años venideros, con dos 'majors' en su bolsillo, el Abierto de Estados Unidos (2021) y el Masters de Augusta (2023).
Quienes coincidieron con él en su etapa amateur ya atisbaban que aquel chico grandullón de Barrika (Bizkaia, norte de España) y de apellido con genealogía suiza apuntaría alto.
"Desde el primer momento, se veía que era diferente a los demás. Era muy completo. Cuanto tenía 18 años, dije que teníamos un jugador especial y que seguro que estaría entre los diez mejores del mundo", evoca a EFE Kiko Luna, quien contribuyó a moldear a Rahm durante un lustro tras su llegada a Madrid como técnico de la Escuela Nacional Blume, la incubadora de las promesas del golf español.
Luna recuerda del golfista vasco su fuerte temperamento, que "le ha ayudado muchísimo" para ser quien es en el mundo del golf.
"Cuando se enfadaba, no se derrumbaba, sino al revés. Ese carácter tan fuerte le ha ayudado a no ser conformista y a exigirse siempre al máximo", señala el técnico de la Real Federación Española de Golf.
Aunque el tercer 'major' se le resiste, Luna está convencido de que el palmarés de 'Rahmbo' seguirá creciendo: "Entrena mucho, no baja el ritmo y quiere seguir ganando y compitiendo al máximo nivel. No es un jugador que se acomode o que sea conformista".
Un factor que, según el técnico, fue decisivo en la formación de Rahm es que coincidió en la Blume con otros jugadores de gran nivel, como Mario Galiano o Iván Cantero, "una rivalidad diaria que le permitió seguir mejorando".
"Nos empujábamos el uno al otro. Había mucha competencia y eso nos ayudaba", rememora a EFE Galiano, al que el destino deportivo no le ha ido tan bien como a su gran contrincante juvenil.
Al echar la mirada atrás, el golfista andaluz, que juega en la segunda división del circuito europeo, describe a Rahm como "una persona muy competitiva, al que no le gusta perder a nada".
"Hasta si jugábamos a las cartas, se lo tomaba como si fuera el Abierto de Estados Unidos. El hambre competitivo que tiene y el que no se achanta con nada, eso no ha cambiado desde que era un crío", enfatiza Galiano.
Admite que no hubiera pensado que el Rahm quinceañero llegaría a ser lo que es hoy, pero cuando vio cómo se desenvolvía en sus primeros torneos de profesional, su impresión cambió.
Del exnúmero uno del mundo destaca que trazó muy bien su recorrido como jugador, con su paso por la Universidad de Arizona State antes de convertirse en profesional: "Ha tenido esa suerte, entrecomillas, de que le vino muy bien todo. Todas las etapas en su momento".
"Ha estado bien asesorado", añade Luna para aportar otra explicación al éxito de Rahm, quien, por ahora, se mantiene como jugador de LIV, la liga saudí, aunque con la incertidumbre sobre el futuro del circuito.
El entrenador mantiene una relación "muy cordial" con el jugador vasco. "Siempre que me ve, me dice: ¿no me vas a pedir nada? Sé que cualquier cosa que necesite, le voy a tener", valora.
Fruto de esa amistad y del aprecio por el lugar que le forjó, Rahm visitó la Residencia Joaquín Blume en Madrid el pasado día 8, después de participar en el torneo de Valderrama (Cádiz) de LIV, para convivir durante una jornada con jugadores de la cantera y darle algunos consejos.
"Los chicos no sabían nada. Se presentó allí y fue muy bonito", agradece el técnico de la federación. EFE
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