Iñaki Dufour
Redacción deportes, 18 jun (EFE).- Jonathan Tah, defensa y "jefe" de Alemania, creció "como alemán" en Hamburgo, pero heredó "la cultura" de su padre, natural de Costa de Marfil, la selección y las raíces a las que se enfrentará este sábado en la segunda jornada del Mundial 2026, con ambos equipos con tres puntos, en la pugna por el pase y el liderato.
Seguro que tal experiencia, en una competición de tal envergadura, un momento tan especial, lo escribirá en el diario en el que relata sus objetivos y pensamientos el futbolista de 30 años, que habla tres idiomas (francés, alemán e inglés) y es amante del café. "Persona dedicada, ambiciosa y de mente abierta, que se esfuerza por ser la mejor versión de sí mismo", expresa en su cuenta de 'Instagram'. Está en su primer Mundial.
El pasado verano, antes de su fichaje por el Bayern Múnich, visitó Costa de Marfil. "Crecí como alemán en Alemania, pero heredé la cultura de mi padre y también me siento conectado con el país. También estuve allí el año pasado para visitar a mi abuela y a otros familiares. El partido será especial", asumía desde la concentración en Estados Unidos.
Y ahora se medirá a ella. Nunca jugó para la selección marfileña. Ni en sus categorías inferiores. Siempre para Alemania, escalón a escalón desde los 15 años y la selección sub-16. Después la sub-17, la sub-19, la sub-21... Y la absoluta, con la que se estrenó el 26 de marzo de 2016 con Joachim Low, aunque lo dejó fuera de aquella Eurocopa y del siguiente Mundial, en Rusia 2018. No jugó tampoco en Catar 2022, con Hansi Flick.
Julián Nagelsmann lo ha consolidado. Ha jugado 33 de sus 34 encuentros disponibles con el actual seleccionador alemán, desde octubre de 2023 hasta ahora. Y 32 como titular. Los primeros siete choques del técnico al frente de 'Die Mannschaft' los jugó completos. Ya fue titular en la Eurocopa 2024. Y lo es de nuevo en el Mundial, ante 'su' Costa de Marfil.
'Jona' es el "nuevo jefe" de la defensa de la selección alemana. Palabra de Antonio Rudiger. Ya lo fue en cada categoría inferior. "El salto que ha dado en los últimos dos o tres años me genera muchísimo respeto. Y también su última temporada, la que ha hecho ahora con el Bayern de Múnich, ha sido sobresaliente. Sí. Él es el nuevo jefe", expresó el jugador del Real Madrid. "No me cuesta decirlo. Es así. Ahora es su momento", abundó.
"Nos reímos mucho y a veces incluso bailamos juntos, aunque en eso todavía tiene que mejorar", bromeó el central ante la prensa el miércoles, desde la concentración del equipo alemán en Winston Sallem, donde se prepara para el siguiente duelo después del 7-1 a Curazao, con Jonathan Tah y Nico Schlotterbeck como centrales titulares ahora.
Tah mide 1,95 metros. "Jona impone muchísimo. Si yo fuera delantero y tuviera que jugar contra él, sería duro. Vi hace poco una entrevista suya y él decía que no necesita ser excesivamente agresivo, pero sólo por su físico, cuando corres contra él, ya puede resultar muy incómodo. Es muy limpio en el duelo", añadió Rudiger.
Un tipo tranquilo, internacional en 48 partidos, al que le gusta escuchar rap francés y comprometido con los proyectos sociales, en "apoyo de los niños enfermos de cáncer" o "de un mejor suministro de agua potable en todo el mundo con la organización de ayuda World Vision", entre otras causas, según informa su club, el Bayern Múnich, con el que tiene contrato hasta 2029. EFE
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